jorge bonanno
Poeta fiel al portal
Te intuí detrás del Sol
de una mañana de Enero
y en esos días tan claros
que a veces me muestra el cielo,
o quizás en ese helado,
tal vez en ese paseo
o en el azul primer día
que conocí tu reflejo.
Yo ya te ví, estoy seguro
porque sin verte, te siento
sólo que hoy te dibujo
porque aún, yo no te tengo.
Yo sentí que tú ya estabas
por las calles de mi vida
por eso salí a buscarte
y hoy te espero en esta esquina
una esquina como pocas
de esas, que no se olvidan
por el antes y el después
que te divide la vida.
Aquí yo estoy, hijo mío
esperando tu llegada
desde que ví a tu madre
y te anunció su mirada,
te espero para enseñarte
a caminar sin camino
con libertad en las manos
y sin metas de destino
de una mañana de Enero
y en esos días tan claros
que a veces me muestra el cielo,
o quizás en ese helado,
tal vez en ese paseo
o en el azul primer día
que conocí tu reflejo.
Yo ya te ví, estoy seguro
porque sin verte, te siento
sólo que hoy te dibujo
porque aún, yo no te tengo.
Yo sentí que tú ya estabas
por las calles de mi vida
por eso salí a buscarte
y hoy te espero en esta esquina
una esquina como pocas
de esas, que no se olvidan
por el antes y el después
que te divide la vida.
Aquí yo estoy, hijo mío
esperando tu llegada
desde que ví a tu madre
y te anunció su mirada,
te espero para enseñarte
a caminar sin camino
con libertad en las manos
y sin metas de destino