Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Cantan ritmos tristes los zorzales
vuela tarde herida la gaviota
florecen dolores los rosales
y llevo en la piel el alma rota.
Un ultimo beso nos consuela
suena de la iglesia la campana,
la culpa en el pecho nos cincela
la nota que da toque de diana.
Entre fuertes himnos tan marciales
marcha mi querido a la picota,
mi angustia lo alumbra en los fanales
y un miedo testigo nos derrota.
Mi lagrima llega hasta la suela
del verdugo que la torna vana,
su dura expresión me desconsuela
feroz lobo negro de alma llana.
El barro ha manchado los percales
y retumba el ruido de la bota,
mi amor ha muerto en sus ideales
y yo me hago de hiel y terracota.
El viento apagara toda candela,
con ellas sus caricias y verdades,
no hay quien conmigo se conduela,
del terrible dolor de sus crueldades.
Un hombre fue muerto por chacales,
entre escupitajo y palabrota,
quien me quita a mi de tantos males
de morir mi amor a cuentagota.
vuela tarde herida la gaviota
florecen dolores los rosales
y llevo en la piel el alma rota.
Un ultimo beso nos consuela
suena de la iglesia la campana,
la culpa en el pecho nos cincela
la nota que da toque de diana.
Entre fuertes himnos tan marciales
marcha mi querido a la picota,
mi angustia lo alumbra en los fanales
y un miedo testigo nos derrota.
Mi lagrima llega hasta la suela
del verdugo que la torna vana,
su dura expresión me desconsuela
feroz lobo negro de alma llana.
El barro ha manchado los percales
y retumba el ruido de la bota,
mi amor ha muerto en sus ideales
y yo me hago de hiel y terracota.
El viento apagara toda candela,
con ellas sus caricias y verdades,
no hay quien conmigo se conduela,
del terrible dolor de sus crueldades.
Un hombre fue muerto por chacales,
entre escupitajo y palabrota,
quien me quita a mi de tantos males
de morir mi amor a cuentagota.