He titulado el poema por necesidad porqué ese ha sido el motor que me ha hecho coger el bolígrafo y mi libreta hace 10 minutos y ponerme a escribir. Es un poema esporádico, hecho de retales de ideas que tengo en la cabeza desde hace días, de conversaciones mudas conmigo mismo por qué no está delante la persona con quién tendría que tenerlas... en fin, necesitaba escribirlo y sacarlo fuera.
Déjame que te lo diga una última vez, porqué el reloj de mi amor va llegando a la hora oscura.
Quiéreme en tu vida por ser la sonrisa en ella,
por ser la inconsciencia , por hacer de tu vida sueño.
Quiéreme por ser el que calle todas tus dudas y grite con besos tus silencios,
por ser el que no se preocupa de no tener preguntas y no necesitar más respuestas que tu presencia.
Quiéreme por ser lo inesperado, lo fugaz, la chispa que encienda tus lunas,
por ser tu mar en calma y ante la monotonía darte alas.
Pero déjame que te lo diga una última vez, porqué nos hemos dicho muchas veces adiós y llegará la última y será poco menos que eliminar un color de mi vida.
Me agota el cálculo, la razón, el miedo, el mal presagio y mis ilusiones van abandonando la contienda.
Déjame que te lo diga una última vez, quiéreme.
Déjame que te lo diga una última vez, porqué el reloj de mi amor va llegando a la hora oscura.
Quiéreme en tu vida por ser la sonrisa en ella,
por ser la inconsciencia , por hacer de tu vida sueño.
Quiéreme por ser el que calle todas tus dudas y grite con besos tus silencios,
por ser el que no se preocupa de no tener preguntas y no necesitar más respuestas que tu presencia.
Quiéreme por ser lo inesperado, lo fugaz, la chispa que encienda tus lunas,
por ser tu mar en calma y ante la monotonía darte alas.
Pero déjame que te lo diga una última vez, porqué nos hemos dicho muchas veces adiós y llegará la última y será poco menos que eliminar un color de mi vida.
Me agota el cálculo, la razón, el miedo, el mal presagio y mis ilusiones van abandonando la contienda.
Déjame que te lo diga una última vez, quiéreme.