Hoy es un día especial,
algo ocurrió en mi vida,
tan diferente y extraño,
tan triste como inesperado,
hoy ocurrió dentro de mí,
en un segundo me sentí
como si encima se me cayera
un gran peso,
un mal sueño
que mucho daño me hiciera.
Me quedé sin habla,
cual si mudo fuera,
me quedé cortado,
me quedé de piedra,
mi boca callada,
mis labios sellados,
mis oídos sordos,
mis miradas muertas,
mientras que mis ojos,
sin ganas ni fuerzas,
apenas llegaban a abrirse
se quedaron dormidos
de tanta tristeza.
Hoy fue un día especial,
para no recordar
ni el bien ni el mal,
un día en nuestras vidas
que nadie quisiera tener,
un pasaje para olvidar,
un amargo despertar,
una ilusión partida
y una vida rota
¡Y me tuvo que ocurrir a mí!
¿Quién me lo diría
antes de levantarme
en mi amanecida?
¿Quién pensaría
que mi vida a punto estaba
de comenzar su lenta agonía?
Todo porque hubo algo
que nadie entendía,
fue superior a la razón,
a la verdad
y al amor,
fueron ideas erradas
modeladas por el tiempo,
esculpidas en la mente
dejando fijo el pensamiento,
fue la pérdida de libertad
que actuó impotente,
fueron excusas clavadas
como agujas en mi frente,
sensaciones, convicciones,
que nunca tienen presente
que la realidad solo es una
y no la que otro se invente.
Desafortunado día
el que me tocó vivir,
me robaron la alegría
y mi más sagrado sentir,
perdí parte de mi vida
pero todo en lo que creí,
lloré mis penas amargas
con lágrimas que llenaron
por dentro toda mi alma
y por fuera mi pasado
Así ha sido de triste,
así ha sido de especial,
el día que me ha tocado