El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Cuando me quede callado,
cuando no retumbe en mi pecho ya,
el sordo bombo de cuero.
Llevátelo todo.
No tengas vergüenza o miedo,
que es para vos lo estuve juntando.
Perdón por tan poco, y gracias.
Gracias por tanto.
Llevátelo todo, o lo que puedas
los discos, el mate,
la guitarra trastera.
La silla renga,
que siempre prometo y nunca arreglo.
La lapicera que siempre busco,
y que nunca encuentro.
La vacía jarra y la bufanda,
que una vez te olvidaste,
y que se quedó huérfana como yo,
esperándote enroscada y polvorienta
por el tiempo.
Llevatelo todo,que más dá.
No tengas vergüenza.
¿Para qué lo quiero?.
Tan solo dejame apenas,
la música que incluye el silencio,
los errores para seguir aprendiendo,
las ausencias que siento,
y algún que otro recuerdo.
El olor de la lluvia viniendo,
una tarde de campeones,
unos pocos besos sinceros.
Las noches de guitarra y borrachera.
A mi vieja amasando,
encorvada y silenciosa,
con sus manos buenas.
Arrancame todos los recuerdos color de pena,
tirálos por ahí.
Tirame también a mí,
sobre el asfalto.
Con los ojos bien abiertos,
tirame.
No me entierres,
que no me hallo en la tierra ajena.
Tirame en cualquier esquina.
Tirame y seguí andando tu camino,
llorar no vale la pena.
(2003)
cuando no retumbe en mi pecho ya,
el sordo bombo de cuero.
Llevátelo todo.
No tengas vergüenza o miedo,
que es para vos lo estuve juntando.
Perdón por tan poco, y gracias.
Gracias por tanto.
Llevátelo todo, o lo que puedas
los discos, el mate,
la guitarra trastera.
La silla renga,
que siempre prometo y nunca arreglo.
La lapicera que siempre busco,
y que nunca encuentro.
La vacía jarra y la bufanda,
que una vez te olvidaste,
y que se quedó huérfana como yo,
esperándote enroscada y polvorienta
por el tiempo.
Llevatelo todo,que más dá.
No tengas vergüenza.
¿Para qué lo quiero?.
Tan solo dejame apenas,
la música que incluye el silencio,
los errores para seguir aprendiendo,
las ausencias que siento,
y algún que otro recuerdo.
El olor de la lluvia viniendo,
una tarde de campeones,
unos pocos besos sinceros.
Las noches de guitarra y borrachera.
A mi vieja amasando,
encorvada y silenciosa,
con sus manos buenas.
Arrancame todos los recuerdos color de pena,
tirálos por ahí.
Tirame también a mí,
sobre el asfalto.
Con los ojos bien abiertos,
tirame.
No me entierres,
que no me hallo en la tierra ajena.
Tirame en cualquier esquina.
Tirame y seguí andando tu camino,
llorar no vale la pena.
(2003)