Von Lioncourt
Poeta recién llegado
Me queda, aún algo de tí me queda,
paseándose entre los escombros quemados
de la fortaleza de mi amor, de lo que me queda,
he sobrevivido, pero de la desdicha no he renacido.
Sigo dando vueltas en mi cama sin poder dormir,
me atormento ideando que mañana quieras volver.
Me queda el dulcemente amargo sabor del café en la boca,
que he tomado tratando de despertar de la pesadilla,
y contemplo los cientos de frascos vacíos
de calmantes, sedantes, somniferos y demás...
Pero nada sirve y trato de encontrar algo en toda la farmacia,
alguna droga asesina, que aniquilé lo que me queda,
un brebaje que te duerma y ausente de mi mente,
la receta que me de tu olvido para siempre.
Soy tan arrogante como para vivir sabiendo
que algo de tí me queda incrustado,
pero soy tan débil como para contra mi amor por tí luchar,
soy tan inútil al tratar de dejarte de amar.
¿Por qué es esto tan irónico, que en mi loco afán
de quererte olvidar, lo único que hago
es inexorablemente volverte a recordar?
paseándose entre los escombros quemados
de la fortaleza de mi amor, de lo que me queda,
he sobrevivido, pero de la desdicha no he renacido.
Sigo dando vueltas en mi cama sin poder dormir,
me atormento ideando que mañana quieras volver.
Me queda el dulcemente amargo sabor del café en la boca,
que he tomado tratando de despertar de la pesadilla,
y contemplo los cientos de frascos vacíos
de calmantes, sedantes, somniferos y demás...
Pero nada sirve y trato de encontrar algo en toda la farmacia,
alguna droga asesina, que aniquilé lo que me queda,
un brebaje que te duerma y ausente de mi mente,
la receta que me de tu olvido para siempre.
Soy tan arrogante como para vivir sabiendo
que algo de tí me queda incrustado,
pero soy tan débil como para contra mi amor por tí luchar,
soy tan inútil al tratar de dejarte de amar.
¿Por qué es esto tan irónico, que en mi loco afán
de quererte olvidar, lo único que hago
es inexorablemente volverte a recordar?