jepet
Poeta recién llegado
¿Por qué me quieren engañar?
Que haylos que me cuentan
que es lo mismo poner que quitar,
que es lo mismo expresar
que obligar a callar.
¿Por qué me quieren engañar?
Que haylos que me dicen
que la libertad esta en asumir antes que en pensar,
que lo democrático no es votar
que lo mejor es renunciar.
¿Por qué me quieren engañar?
Que haylos que me espetan
que mejor de allá lejos que de aquí cerca
que mi cultura nada vale
que la mejor es siempre suya.
¿Por qué me quieren engañar?
Que haylos que me inducen
que esta tierra en la que vivo es solo suya
que gracias a su generosidad me la dejan habitar
que si no me gusta siempre puedo marchar.
¿Por qué?
Y hubo quien se engañó y creyó.
Que haylos a los que les han convencido
que ellos son de los que tienen que quitar
“-la libertad de expresión es una patraña de fascistas-“
que cada renuncia tendrá un premio
“-las elecciones son solo para elegidos que eligen cuando y a quien hay que votar-“
que su cultura es la lejana, aquella que les expulso,
“-Lo del exilio económico al que les condenaron fue en realidad una cruzada al infiel-“
que les regalaran aquí lo que les quitaron allá.
“-Ahora les devolverán la dignidad y la propiedad a las que nunca les permitieron aspirar-“
Quieren engañar.
Para colocarles en contexto: Esto intenta ser una aproximación poética a alguna de las atrocidades que vive mi país, uno de los últimos territorios bajo el colonialismo español, ese colonialismo del que consiguieron liberarse pero que durante tantos años fue la miseria de los países americanos colonizados, y que mantienen a sangre y fuego -golpeando ancianos o intentando manipular la educación de los niños- en sus últimos reductos en Euskal Herria y Catalunya.
Que haylos que me cuentan
que es lo mismo poner que quitar,
que es lo mismo expresar
que obligar a callar.
¿Por qué me quieren engañar?
Que haylos que me dicen
que la libertad esta en asumir antes que en pensar,
que lo democrático no es votar
que lo mejor es renunciar.
¿Por qué me quieren engañar?
Que haylos que me espetan
que mejor de allá lejos que de aquí cerca
que mi cultura nada vale
que la mejor es siempre suya.
¿Por qué me quieren engañar?
Que haylos que me inducen
que esta tierra en la que vivo es solo suya
que gracias a su generosidad me la dejan habitar
que si no me gusta siempre puedo marchar.
¿Por qué?
Y hubo quien se engañó y creyó.
Que haylos a los que les han convencido
que ellos son de los que tienen que quitar
“-la libertad de expresión es una patraña de fascistas-“
que cada renuncia tendrá un premio
“-las elecciones son solo para elegidos que eligen cuando y a quien hay que votar-“
que su cultura es la lejana, aquella que les expulso,
“-Lo del exilio económico al que les condenaron fue en realidad una cruzada al infiel-“
que les regalaran aquí lo que les quitaron allá.
“-Ahora les devolverán la dignidad y la propiedad a las que nunca les permitieron aspirar-“
Quieren engañar.
Para colocarles en contexto: Esto intenta ser una aproximación poética a alguna de las atrocidades que vive mi país, uno de los últimos territorios bajo el colonialismo español, ese colonialismo del que consiguieron liberarse pero que durante tantos años fue la miseria de los países americanos colonizados, y que mantienen a sangre y fuego -golpeando ancianos o intentando manipular la educación de los niños- en sus últimos reductos en Euskal Herria y Catalunya.