Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Hoy me encontré con dios.
Veníamos del mismo sitio, del lavabo.
¿Se imaginan qué escena cagar con él al mismo tiempo?
¿Por qué lo llamarán lavabo?
Lo cierto es que tiramos de la cadena y la mierda se fue, en un visto y no visto.
Me dejó preñado de preguntas fecundas.
Eso es para mí la poesía.
Un puñado de posesos que se dejan llevar por el primero que besa estercoleros.