Un instante,
dos segundos.
Una y dos miradas.
La carnada entró por los ojos,
lento... y avanzó hacia el alma.
Un beso.
Primero, un beso.
¡No! Primero la mirada.
Segundo sí: el néctar de tus besos,
diluviando sobre mis chacras.
Y me soplaste aquel día
y aún no se qué soplabas.
Pero tercero...
tercero fueron los cuerpos.
Rugieron y cargaron las armas.
La lucha la comenzó el tacto
y se rindió llegada el alba.
No sé si fue el primer paso.
Si fue el segundo,
el beso, o la mirada.
No sé si fue aquella lucha,
si fue el tacto heroico,
o tu sonrisa flameada.
Pero aún hoy,
con la embestida del tiempo
añoro y rencuentro aquella mirada.
Y yo, amiga de la noche
le pregunto al silencio
por qué me soplabas.
Mi blog: http://puntoyrima.blogspot.com/
dos segundos.
Una y dos miradas.
La carnada entró por los ojos,
lento... y avanzó hacia el alma.
Un beso.
Primero, un beso.
¡No! Primero la mirada.
Segundo sí: el néctar de tus besos,
diluviando sobre mis chacras.
Y me soplaste aquel día
y aún no se qué soplabas.
Pero tercero...
tercero fueron los cuerpos.
Rugieron y cargaron las armas.
La lucha la comenzó el tacto
y se rindió llegada el alba.
No sé si fue el primer paso.
Si fue el segundo,
el beso, o la mirada.
No sé si fue aquella lucha,
si fue el tacto heroico,
o tu sonrisa flameada.
Pero aún hoy,
con la embestida del tiempo
añoro y rencuentro aquella mirada.
Y yo, amiga de la noche
le pregunto al silencio
por qué me soplabas.
Mi blog: http://puntoyrima.blogspot.com/
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