jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
siempre hay un pendejo que quiere saber
por qué vivo mi vida cómo la vivo
por qué no salgo ya con los amigos
o me voy de putas o a tomar cerveza
o me subo a un camión y llego hasta el final de la ruta
a ver si me encuentro algo
o alguien
que me saque del pasmo en que vivo
siempre hay un primo o un vecino o una ex novia
que me pregunta por qué razón
malgasto el tiempo haciendo las cosas que hago
siempre hay un pendejo que viene a verme
o me llama por teléfono y me pregunta
¿todavía sigues desperdiciando tu vida, cabrón
metido en ese puto cuarto masturbándote como cerdo?
por qué, me pregunto yo en esta hora crepuscular
por qué no puedo vivir tranquilamente mi puta vida
como yo quiera
como se me hinchen los huevos
ocupándome en desempeñar discretamente
mis jodidas rutinas diarias
mis grises y estúpidas rutinas sin objeto
compuestas de absurdos actos sin sentido
que yo sé muy bien que sólo llevo a cabo
para llenar las horas de cualquier manera
sin muchas ganas
sin gran entusiasmo
sin engañarme acerca de su carácter
de actos estúpidos y superfluos
tareas destinadas a no trascender
y que realizo simplemente por inercia
para pasar los putos días sin mayor aspaviento
por ejemplo barrer las hojas del patio
o cambiarle el agua al cuenco del gato
o descolgar los cuadros de la pared de la cocina
y colgarlos luego en la pared de la sala
actos perfectamente pendejos e innecesarios
los puedo hacer tanto como no hacer
y de todos modos no hace diferencia
¿qué gano con barrer las putas hojas del patio?
nada
¿qué pasa si el gato bebe agua descompuesta y se muere?
nada -a quién jodidos le hace falta un gato-
¿qué ocurre si dejo los cuadros colgando en la cocina
o los descuelgo y los tiro a la basura
o los descuelgo y me los meto por el culo?
no ocurre nada, es obvio
lo que sea da lo mismo
¿qué pasaría si las putas hojas del patio
se quedaran donde están
o si las recojo y las meto en bolsas de plástico
o a lo mejor las amontono arriba de la cabeza
de tu puta madre?
no pasaría nada
-todo en el universo seguiría funcionando igual-
por qué no lo dejan entonces a uno
desempeñar sus insignificantes tareas en paz
barrer las tristes hojas del patio en paz
cambiarle el agua al jodido cuenco del gato en paz
mover los cuadros de la pared de la cocina a la pared de la sala
y viceversa en paz
por qué no lo dejan a uno encerrarse en su cuarto
y quedarse horas enteras mirando el techo
sobándose los huevos
fumando un cigarrillo mientras piensa
si no habrá llegado ya la hora de suicidarse
o se hace una paja de cuando en cuando
en paz
por qué, si no le quita uno nada a nadie al hacerlo
no infringe uno ninguna ley al perder ese tiempo
por qué no lo dejan a uno aburrirse en paz
sumirse a conciencia en su propia abulia autoinducida
sin aspirar a nada más
sin querer salir del agujero donde uno mismo se metió
por qué les molesta a los demás que uno se rinda
que renuncie a seguir participando en el juego
que mande a las mujeres a la mierda
que adopte un comportamiento apático y rehuya el contacto
por qué le cuestionan a uno su aislamiento
su dejadez, su desgana de un coño húmedo y oloroso
sus egoístas costumbres masturbatorias
-"te vas a enfermar de tanto sacudirle el pescuezo al ganso
mirándole el coño a esas puercas despatarradas frente a sus webcams"-
su decisión de eludir los rituales sociales
por qué no entienden que uno ya tuvo suficiente
ya está harto, ya sólo quiere hacerse un ovillo en el rincon
-en cualquier rincón-
y dormir durante horas y semanas
sin que ningún puto sueño trasnochado
ensucie la blancura de su mente
ni la inocencia primigenia de ese niño detrás del hombre
que nunca terminó de crecer