Évano
Libre, sin dioses.
La oscura derecha nos ata
los pies y manos y boca.
La izquierda retiene sus alas;
quizás también quiere el silencio;
quizás no quiere perder
barrigas gordas de mierda.
 
El futuro viene de negro,
más negro que este presente,
con leyes y letras que cierran
a pobres en celdas desiertas.
 
¿Qué mundo permite que mueran
tiranos tranquilos en lechos?
¿Qué ley permite que salgan
al aire libre el que mata
tortura, viola y no pide
tan siquiera un simple perdón?
 
 
Cortinas de humo y vergüenza
que vienen pintadas de Europa
al pacto de Eta y España,
la España de extrema derecha
que libera a perros hambrientos,
a todos a la vez, porque así
el impacto más nos atonta,
más nos aparta, por asqueo,
de la democracia y política.
 
¿Dónde vais, izquierda muda?
¿Dónde el arrastro, sindicatos?
¿Por qué no reventáis gargantas?
¿A quién votáis, españoles?
Jamás pensé que fuerais malos,
pero creo que tengo que...
 
 
Ni Franco hubiera soñado
con un triunfo tan rotundo.
Ni el mayor capitalista.
 
Llorad mañana como niños
por no haber luchado hoy
como hombres de hoz y martillo.