alek666
Poeta fiel al portal
¿Por qué no te lo dije?
Tendida sin vida estás.
Estupefacto e inmóvil,
conteniendo el aliento.
¡No puedo creerlo!
El dolor me abruma,
imágenes de nosotros
inundan mi mente,
en todas partes,
en un prolongado
lapso de tiempo.
Tu alegría, tu belleza,
tu gentileza,
eras toda una dama.
¿Por qué no te lo dije?
Ahora son las palabras,
los pensamientos hacia ti,
los que me asfixian.
Podría vivir eternamente,
lamentando no habértelo dicho.
Te seguiría sin dificultad
al más allá.
Me aterra no encontrarte
y perderme en la eternidad sin ti.
Al verte, frente a frente,
mi corazón se detiene.
Ahora entiendo
que no habrá
otra oportunidad
de estar juntos.
Por eso he imaginado
esta pequeña conversación,
que servirá para expresar
aquello que no dije,
lo que se quedó en caricias,
en besos, en abrazos,
en momentos inmortales para mí
y eternos para ti.
No es tu partida
la esencia del dolor,
es todo lo que nos fue arrebatado,
cercenado así sin más.
El amor inconcluso
puede ser quizás
el más grande desafío
al que alguien
pueda enfrentarse.
En lo que a mí respecta,
solo diré que no es justo.
Nunca por ningún motivo,
este momento.
Hubiera preferido perderte,
que verte inerte.
Sé
que este pequeño diálogo
entre nosotros
solo te llegará
por la fe que depositaste
en nuestro amor.
No lo dije en su momento
y me arrepiento de ello.
Quizás ya no sea relevante,
pero quiero hacerte llegar
mis sentimientos,
te amo.
Tarde lo he comprendido.
Las cosas
siempre deben hacerse
en el momento,
nunca dejarlas
para otra oportunidad,
para otro tiempo.
¿Por qué no te lo dije?
Sin duda,
esta desolación
es lo que me atormentará
en todo momento actual
y posterior
a esta pequeña conversación.
Amada mía, ruego por tu perdón.
Si no te lo dije,
es porque
así se comportaba mi razón.
Debí haberlo hecho,
hubiese sido lo correcto.
Pero no lo hice
y me arrepiento tanto.
En fin,
ya es muy tarde
para lamentarlo.
Solo deseo
que descanses en paz,
que mi plegaria te acompañe
y cuando nos volvamos a ver,
entonces no lo detendré.
Haré como penitencia
decírtelo una y otra vez.
Amor de mi vida,
compañera de mis sueños
y hacedora de fantasías.
En este momento
detendré mi palpitar,
me acercaré a donde estés
y te diré:
Que nunca en mi vida…
Que para siempre…
En fin,
en todo cuanto haga,
diga o escriba,
se convertirá en un diálogo
que espero recibas con gusto en tu gloria.
Si mis labios
callados fueron,
mis latidos te dirán mi verdad.
¿Por qué no te lo dije?
Sin duda,
lo más doloroso
que me ha pasado.
Maldigo mi diálogo interno,
el tiempo que no utilicé para decírtelo.
Adiós no es una despedida,
es una forma de castigarme
por no aprender a decirlo.
Si puedes perdonar mi sentir,
ojalá y pronto
podamos aclarar las cosas
y reiniciar
lo que nunca debió terminar.
Ahora,
mientras sueñas,
hazlo conmigo.
Que yo de aquí en adelante
me permitiré
en cada una de las noches
por venir decir…
Te amo.
Te invito a disfrutarlo en el formato de video, solo espero que sea de tu agrado, gracias-
Tendida sin vida estás.
Estupefacto e inmóvil,
conteniendo el aliento.
¡No puedo creerlo!
El dolor me abruma,
imágenes de nosotros
inundan mi mente,
en todas partes,
en un prolongado
lapso de tiempo.
Tu alegría, tu belleza,
tu gentileza,
eras toda una dama.
¿Por qué no te lo dije?
Ahora son las palabras,
los pensamientos hacia ti,
los que me asfixian.
Podría vivir eternamente,
lamentando no habértelo dicho.
Te seguiría sin dificultad
al más allá.
Me aterra no encontrarte
y perderme en la eternidad sin ti.
Al verte, frente a frente,
mi corazón se detiene.
Ahora entiendo
que no habrá
otra oportunidad
de estar juntos.
Por eso he imaginado
esta pequeña conversación,
que servirá para expresar
aquello que no dije,
lo que se quedó en caricias,
en besos, en abrazos,
en momentos inmortales para mí
y eternos para ti.
No es tu partida
la esencia del dolor,
es todo lo que nos fue arrebatado,
cercenado así sin más.
El amor inconcluso
puede ser quizás
el más grande desafío
al que alguien
pueda enfrentarse.
En lo que a mí respecta,
solo diré que no es justo.
Nunca por ningún motivo,
este momento.
Hubiera preferido perderte,
que verte inerte.
Sé
que este pequeño diálogo
entre nosotros
solo te llegará
por la fe que depositaste
en nuestro amor.
No lo dije en su momento
y me arrepiento de ello.
Quizás ya no sea relevante,
pero quiero hacerte llegar
mis sentimientos,
te amo.
Tarde lo he comprendido.
Las cosas
siempre deben hacerse
en el momento,
nunca dejarlas
para otra oportunidad,
para otro tiempo.
¿Por qué no te lo dije?
Sin duda,
esta desolación
es lo que me atormentará
en todo momento actual
y posterior
a esta pequeña conversación.
Amada mía, ruego por tu perdón.
Si no te lo dije,
es porque
así se comportaba mi razón.
Debí haberlo hecho,
hubiese sido lo correcto.
Pero no lo hice
y me arrepiento tanto.
En fin,
ya es muy tarde
para lamentarlo.
Solo deseo
que descanses en paz,
que mi plegaria te acompañe
y cuando nos volvamos a ver,
entonces no lo detendré.
Haré como penitencia
decírtelo una y otra vez.
Amor de mi vida,
compañera de mis sueños
y hacedora de fantasías.
En este momento
detendré mi palpitar,
me acercaré a donde estés
y te diré:
Que nunca en mi vida…
Que para siempre…
En fin,
en todo cuanto haga,
diga o escriba,
se convertirá en un diálogo
que espero recibas con gusto en tu gloria.
Si mis labios
callados fueron,
mis latidos te dirán mi verdad.
¿Por qué no te lo dije?
Sin duda,
lo más doloroso
que me ha pasado.
Maldigo mi diálogo interno,
el tiempo que no utilicé para decírtelo.
Adiós no es una despedida,
es una forma de castigarme
por no aprender a decirlo.
Si puedes perdonar mi sentir,
ojalá y pronto
podamos aclarar las cosas
y reiniciar
lo que nunca debió terminar.
Ahora,
mientras sueñas,
hazlo conmigo.
Que yo de aquí en adelante
me permitiré
en cada una de las noches
por venir decir…
Te amo.
Te invito a disfrutarlo en el formato de video, solo espero que sea de tu agrado, gracias-
Última edición: