celia
Poeta recién llegado
Si pudiera contar, todo aquello que yo quiero.
Si pudiera con un solo chasquido retroceder el tiempo.
Busco respuestas, pero no las encuentro.
Quisiera desahogarme, pero no puedo.
Algo me lo impide, y eso, me da miedo.
Quisiera a ver tenido una infancia buena, pero no fue bueno.
No por mi madre, para nada, por mi padre, me daba miedo,
Cuando lo recuerdo, me da pena, incluso al día de hoy siento miedo.
Sí, mi infancia la viví, tal y como me venía,
Solo era una niña, y de la vida no savia.
Tengo un vago recuerdo,
Del penúltimo abrazo que él me dio, Cinco años yo tenía,
Ese abrazo nunca se me olvido.
Porque en toda mi vida, solo dos abrazos recuerdo.
Pensaba que yo era rara, Que todo lo hacía mal.
Que merecía un castigo. Que lo savia mama.
Que ella estaba conforme, Que tenía razón mi papa,
Pues yo no avía sido buena.
Y me merecía el castigo, que me daba mi papa.
Quiero explicar esto en verso, pues ablando yo no puedo.
Se me cierra la garganta y sonidos ya no tengo,
Ahora que soy mayor, jamás le aria eso a mis hijas.
Porque no es de ser persona, aquel que pega una niña, que jamás se porto mal.
Y ahora que es mayor, sigue luchando consigo misma.
Si pudiera con un solo chasquido retroceder el tiempo.
Busco respuestas, pero no las encuentro.
Quisiera desahogarme, pero no puedo.
Algo me lo impide, y eso, me da miedo.
Quisiera a ver tenido una infancia buena, pero no fue bueno.
No por mi madre, para nada, por mi padre, me daba miedo,
Cuando lo recuerdo, me da pena, incluso al día de hoy siento miedo.
Sí, mi infancia la viví, tal y como me venía,
Solo era una niña, y de la vida no savia.
Tengo un vago recuerdo,
Del penúltimo abrazo que él me dio, Cinco años yo tenía,
Ese abrazo nunca se me olvido.
Porque en toda mi vida, solo dos abrazos recuerdo.
Pensaba que yo era rara, Que todo lo hacía mal.
Que merecía un castigo. Que lo savia mama.
Que ella estaba conforme, Que tenía razón mi papa,
Pues yo no avía sido buena.
Y me merecía el castigo, que me daba mi papa.
Quiero explicar esto en verso, pues ablando yo no puedo.
Se me cierra la garganta y sonidos ya no tengo,
Ahora que soy mayor, jamás le aria eso a mis hijas.
Porque no es de ser persona, aquel que pega una niña, que jamás se porto mal.
Y ahora que es mayor, sigue luchando consigo misma.
Última edición: