Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Soledad,
que conformas mi ayer y mi hoy,
¿por qué no tomas un descanso y
me dejas arrancar una dulce flor?.
Soledad,
que a mis mortíferas alabanzas envenenas,
¿por qué no sueltas de mi tus cadenas?.
¿Será que estás perdido como yo?,
¿será que también te han roto el corazón?.
Soledad,
que conformas mi ayer y mi hoy,
¿por qué no tomas un descanso y
me dejas arrancar una dulce flor?.
Soledad,
que a mis mortíferas alabanzas envenenas,
¿por qué no sueltas de mi tus cadenas?.
¿Será que estás perdido como yo?,
¿será que también te han roto el corazón?.