Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sólo pruebas confundidas,
en medio de más confusión
Sólo promesas perdidas, creídas,
con la más sublime ilusión
¿Por qué vine a enamorarme?,
para sentirme ahora así:
indefensa y vulnerable
y regresar a lo que fui
Maldigo el tino o el desatino
¿Por qué será que no sé elegir?...
Maldito destino...
¿Por qué se cruzan entonces los caminos?,
si al cabo de cierto tiempo vuelven a divergir
¡Duele!, y es dolor con impotencia
Es dolor con frustración
¡Duele!, y es dolor con vehemencia,
es dolor con tanto amor
Y yo me cubro de vergüenza
Pues se supone tengo mi propio valor
Pero si yo misma, reniego con frecuencia
lo que dicta la razón
Entonces merezco, que en mil pedazos,
se me destroce el corazón
Y a todas estas, soy culpable,
nadie a mi me obligó
Lo malo fue que él era tan deseable
y no juzgué su otra intención
Las sorpresas nunca llegan tarde
Y aunque queman
Y aunque arden
Se sorprenden así mismas,
por no conseguir rencor
en medio de más confusión
Sólo promesas perdidas, creídas,
con la más sublime ilusión
¿Por qué vine a enamorarme?,
para sentirme ahora así:
indefensa y vulnerable
y regresar a lo que fui
Maldigo el tino o el desatino
¿Por qué será que no sé elegir?...
Maldito destino...
¿Por qué se cruzan entonces los caminos?,
si al cabo de cierto tiempo vuelven a divergir
¡Duele!, y es dolor con impotencia
Es dolor con frustración
¡Duele!, y es dolor con vehemencia,
es dolor con tanto amor
Y yo me cubro de vergüenza
Pues se supone tengo mi propio valor
Pero si yo misma, reniego con frecuencia
lo que dicta la razón
Entonces merezco, que en mil pedazos,
se me destroce el corazón
Y a todas estas, soy culpable,
nadie a mi me obligó
Lo malo fue que él era tan deseable
y no juzgué su otra intención
Las sorpresas nunca llegan tarde
Y aunque queman
Y aunque arden
Se sorprenden así mismas,
por no conseguir rencor
::