En este amanecer tenue,
abro mis ojos
y veo que te desvaneces
en las sombras
de lo que nunca pudo ser.
Tú te vas y dejas las heridas sangrando.
Tus manos hundiéndose
en las tibias carnes de mi corazón.
Y el dolor amaina las ansias
del deseo de mi alma;
Tú, demonio disfrazado de ángel,
¿qué derecho tienes?
¿por qué recorres mi cuerpo
con tu lengua de fuego?
¿por qué abres brechas en mi sentir?
¿por qué desgarras mi piel?
¡Vete demonio!
de una vez por todas
ya condenaste mi alma
¿qué más quieres?
vete de una vez por todas
¿por qué sigues atormentando
mis noches?
¿por qué sigues aquí?
¡Que el alba de este amanecer te destruya!
¡que los ángeles de la luz
te lleven y te condenen!
Desaparece de mi vida,
ya no tiene sentido
¡ya no me condenes!
vete a las profundidades de la noche,
vuelve al infierno de donde te creé.
Ya derrocaste mi imperio,
ya no tiene sentido que te quedes
múerete de una vez,
que yo ya estoy muerto.
abro mis ojos
y veo que te desvaneces
en las sombras
de lo que nunca pudo ser.
Tú te vas y dejas las heridas sangrando.
Tus manos hundiéndose
en las tibias carnes de mi corazón.
Y el dolor amaina las ansias
del deseo de mi alma;
Tú, demonio disfrazado de ángel,
¿qué derecho tienes?
¿por qué recorres mi cuerpo
con tu lengua de fuego?
¿por qué abres brechas en mi sentir?
¿por qué desgarras mi piel?
¡Vete demonio!
de una vez por todas
ya condenaste mi alma
¿qué más quieres?
vete de una vez por todas
¿por qué sigues atormentando
mis noches?
¿por qué sigues aquí?
¡Que el alba de este amanecer te destruya!
¡que los ángeles de la luz
te lleven y te condenen!
Desaparece de mi vida,
ya no tiene sentido
¡ya no me condenes!
vete a las profundidades de la noche,
vuelve al infierno de donde te creé.
Ya derrocaste mi imperio,
ya no tiene sentido que te quedes
múerete de una vez,
que yo ya estoy muerto.