Sommbras
Poeta adicto al portal
.
¿Por qué no me creíste
cuando te hablé que había un beso,
silente, melado, remiso,
tus labios a mis labios pegados,
el que me dicta estos versos
en cualquier día desde tu fuga?
¿Por qué en el último beso
no te aflojaste a la evidencia,
como en nuestro primero,
o en el que se ubica al fin de una historia,
o te rendiste al cuerpo del delito
como son ahora estas palabras?
Oscuro.
Inasible.
Sólo ya la memoria.
Hoy,
lejano su beso,
es un Dios muy pequeño.
Sommbras
Jesús Soriano
¿Por qué no me creíste
cuando te hablé que había un beso,
silente, melado, remiso,
tus labios a mis labios pegados,
el que me dicta estos versos
en cualquier día desde tu fuga?
¿Por qué en el último beso
no te aflojaste a la evidencia,
como en nuestro primero,
o en el que se ubica al fin de una historia,
o te rendiste al cuerpo del delito
como son ahora estas palabras?
Oscuro.
Inasible.
Sólo ya la memoria.
Hoy,
lejano su beso,
es un Dios muy pequeño.
Sommbras
Jesús Soriano