prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Antes estaba solo
y el carro que vendía helados pasaba a la misma hora
por mi calle.
¡Ahora hay tantos niños que se reúnen frente a mi puerta!
Ha pasado un año desde que cada día
saco de mis bolsillos el tiempo que nunca te lo dediqué
y se lo doy a Él, no recuerdo su nombre ni su cara
pero ya tiene aprendido lo que siempre le digo:
Por si la encuentras....
...Y me derrito en las manos de Dios
para llegar a tus labios.
y el carro que vendía helados pasaba a la misma hora
por mi calle.
¡Ahora hay tantos niños que se reúnen frente a mi puerta!
Ha pasado un año desde que cada día
saco de mis bolsillos el tiempo que nunca te lo dediqué
y se lo doy a Él, no recuerdo su nombre ni su cara
pero ya tiene aprendido lo que siempre le digo:
Por si la encuentras....
...Y me derrito en las manos de Dios
para llegar a tus labios.
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