coral
Una dama muy querida en esta casa.
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Hoy no pude sonreír,
Hoy no pude sonreír,
me dio pena mi alegría,
respirar de ese aire que le da vida a mi vida
respirar de ese aire que le da vida a mi vida
y cantar como lo hago cada día.
Y es que... me reflejé en su mirada,
una mirada suplicante como suplica una niña,
una mirada suplicante como suplica una niña,
en sus ojos desde hace tiempo,
no veía el fondo sus pupilas.
no veía el fondo sus pupilas.
Fue por un instante que me sumergí
en su infinita agonía,
en su infinita agonía,
con cristales disecados
rodando por sus mejillas.
rodando por sus mejillas.
¡Ay! triste vida se apaga, sin encontrar
esas dichas y vivir eternamente
esas dichas y vivir eternamente
suplicando una caricia...
La tristeza de sus ojos
se perdieron en el fondo de un mar
se perdieron en el fondo de un mar
con aparente calma, mientras se retuerce
en sus entrañas las tristezas de la vida
en sus entrañas las tristezas de la vida
Angustias y soledades, siempre mutilando
el tiempo, dando lo que más pudo dar
el tiempo, dando lo que más pudo dar
por tan sólo... un te quiero,
que bien lo tuvo que pagar, sin descanso
y con desvelos y esto último quedó
dejando huella en su cuerpo.
que bien lo tuvo que pagar, sin descanso
y con desvelos y esto último quedó
dejando huella en su cuerpo.
No se pudo ni cuidar, por no ser dueña de
sus sueños, hoy se muere de tristeza
sus sueños, hoy se muere de tristeza
con un corazón lacerado en el fondo de su pecho
¡y anoche la ví llorar y no es dueña de su tiempo!
¡y anoche la ví llorar y no es dueña de su tiempo!
Prudencia Arenas
Coral.
Coral.
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