Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Fachada inocente,
Con la caricia de una mentira,
Firmaste la sentencia,
¿No sabías que la verdad se sabe siempre?
Imploras perdón... a lo imperdonable,
Con lágrimas y dramatismo...
No... El final llegó... aunque también me duela,
Debemos seguir caminos separados...
Tu vida y tu pasión fue la mía,
La condena a tu egoísmo al fin es dictada,
¡Vive sin mí querida mía!
¡Que yo sin ti... viviré...!
Con la tormenta delante de mí cerré la puerta,
Cerraste el libro de mi vida... ahora...
Enterrado entre el bosque y el cielo...
Vago eternamente melancólico...
No por la muerte en sí...
Al cabo sin amor ¿que es la vida?
¡Un lugar solitario y enfermo!
Han pasado cientos de años...
He meditado el porque del engaño,
Y no encuentro respuesta...
si conmigo fuiste feliz... o eso creí...
Atado a mis recuerdos,
Que es lo único que me queda,
siempre viene a cerrar tu perfidia... tu cobardía,
y aunque a veces sonrío por otros momentos...
El odio se desliza...
Y te maldigo... donde quiera que estés...
Aún con lágrimas lo grito... ¡Maldita seas!
¡Que aún me queda una eternidad para gritarlo!
¡Y tal vez en algún momento... escuches!
¡Pues como yo en algún lugar estas...!
Eso lo sé bien...
Condenados ha odiarnos por siempre,
sin embargo tan lejos para podernos desquitar...
Mi cuerpo en este valle... el tuyo en una cripta...
¿Acaso no es la peor ironía?
¡Fantasmas anclados al lugar de la muerte!
¡Sin poder hacer justicia contra mi asesina!...
¡Ahh... lloraré... con los lobos...!
Gritaré contra los cielos... y...
Te odiaré por siempre... a ti...
L.V.
Con la caricia de una mentira,
Firmaste la sentencia,
¿No sabías que la verdad se sabe siempre?
Imploras perdón... a lo imperdonable,
Con lágrimas y dramatismo...
No... El final llegó... aunque también me duela,
Debemos seguir caminos separados...
Tu vida y tu pasión fue la mía,
La condena a tu egoísmo al fin es dictada,
¡Vive sin mí querida mía!
¡Que yo sin ti... viviré...!
Con la tormenta delante de mí cerré la puerta,
Cerraste el libro de mi vida... ahora...
Enterrado entre el bosque y el cielo...
Vago eternamente melancólico...
No por la muerte en sí...
Al cabo sin amor ¿que es la vida?
¡Un lugar solitario y enfermo!
Han pasado cientos de años...
He meditado el porque del engaño,
Y no encuentro respuesta...
si conmigo fuiste feliz... o eso creí...
Atado a mis recuerdos,
Que es lo único que me queda,
siempre viene a cerrar tu perfidia... tu cobardía,
y aunque a veces sonrío por otros momentos...
El odio se desliza...
Y te maldigo... donde quiera que estés...
Aún con lágrimas lo grito... ¡Maldita seas!
¡Que aún me queda una eternidad para gritarlo!
¡Y tal vez en algún momento... escuches!
¡Pues como yo en algún lugar estas...!
Eso lo sé bien...
Condenados ha odiarnos por siempre,
sin embargo tan lejos para podernos desquitar...
Mi cuerpo en este valle... el tuyo en una cripta...
¿Acaso no es la peor ironía?
¡Fantasmas anclados al lugar de la muerte!
¡Sin poder hacer justicia contra mi asesina!...
¡Ahh... lloraré... con los lobos...!
Gritaré contra los cielos... y...
Te odiaré por siempre... a ti...
L.V.