Cuevano 46
Poeta fiel al portal
Al caminar, al regurgitar aquella ausencia,
al rumiar la soledad pregunto por ti.
Al pasar de la luna, al pasar del frio,
al ver mi vacio pregunto por ti.
Al descubrir que mi cuerpo se encorva
al pasar las horas de vigilia
en el cansancio pregunto por ti.
El marino finalmente llego a tierra llego cansado,
con la heridas de sol, llego sediento y pregunto ¿para qué?
buscó el paso firme, buscó el lecho tibio,
buscó la piel suave
Entre sus recuerdos salvo las promesas y
finalmente pregunto ¿para qué?
La mujer fuego, la mujer recuerdo,
la mujer promesa no es, no es mas
la piel suave el grito fugas penetrante,
el recuerdo no es, no es mas
el marino pregunto ¿para qué? el poeta grito por ti