Y fue una voz, un gesto, una palabra
Y resultó que me transformé en océano,
Playa, arena; Atlas en el que tú me recorriste
Como si mi piel, confinada en tu aliento,
Tuviese el compás o el ritmo de una música
Inacabada.
Mi pelo, harto de opio, se engolosinó,
Endulzado en tu beso, mojado, acuoso,
Confiscando todos mis pensamientos.
¡Al ladrón! Gritaron mis sentidos, y tú,
Así, ladino, maravillosamente, mío,
Me otorgaste el favor de todos tus momentos.
Papel en blanco, mi cuerpo se convirtió.
Lo llenaste, en un momento,
De interminables frases, poemas
Que aun leo,
Cuando el alma, se me va de las manos.
Y resultó que me transformé en océano,
Playa, arena; Atlas en el que tú me recorriste
Como si mi piel, confinada en tu aliento,
Tuviese el compás o el ritmo de una música
Inacabada.
Mi pelo, harto de opio, se engolosinó,
Endulzado en tu beso, mojado, acuoso,
Confiscando todos mis pensamientos.
¡Al ladrón! Gritaron mis sentidos, y tú,
Así, ladino, maravillosamente, mío,
Me otorgaste el favor de todos tus momentos.
Papel en blanco, mi cuerpo se convirtió.
Lo llenaste, en un momento,
De interminables frases, poemas
Que aun leo,
Cuando el alma, se me va de las manos.
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