Nano Guzman
Poeta recién llegado
La tarde se va en las olas del viento
Acunan mis manos el tiempo,
Que aun dejan recuerdos en el olvido
Quiero dejarlos conmigo, ellos se van
A las hordas sombrías del pasado,
Es sentir el roce, dentro quedaran
Marcando el corazón, siempre se irán
Poniendo viejas las memorias, tomaran
Ventaja de la vida los minutos que
En su arreo lleven al amor, provoque
En la mirada la húmeda alegría de
Saber, estuvieron aquí, están siempre
Abrazando lo que quedara en mí
Aquel viejo querer; que crecí por ti
La noche se lleva en su calma oscura
Los sueños que tuve y hoy suelto
A dormir eternos en aquellos astros
Que de las penumbras del olvido, pura
Valentía me enseñaron, ellos tan solos
Y siempre yo debajo de ellos, son la cura
A la soledad y el camino a la felicidad
Aquellos astros eternos que profunda
Y clara luz brindan aquellos ojos, abunda
su mirar mi corazón de paz, perdura
y durara siempre este reflejo de locura
La mañana renace entre nosotros
Se cubre de una pálida luz el alba
Mientras mueren vestidas de fiesta
La razón y el olvido, están de luto
Porque se quedaron sin nosotros
Festeja la felicidad por vos y yo
Que nos encontró debajo del amor
La tarde y la noche, allí se quedo
El pasado de los dos, en su futuro
Conmigo vos, en ti siempre yo
Acunan mis manos el tiempo,
Que aun dejan recuerdos en el olvido
Quiero dejarlos conmigo, ellos se van
A las hordas sombrías del pasado,
Es sentir el roce, dentro quedaran
Marcando el corazón, siempre se irán
Poniendo viejas las memorias, tomaran
Ventaja de la vida los minutos que
En su arreo lleven al amor, provoque
En la mirada la húmeda alegría de
Saber, estuvieron aquí, están siempre
Abrazando lo que quedara en mí
Aquel viejo querer; que crecí por ti
La noche se lleva en su calma oscura
Los sueños que tuve y hoy suelto
A dormir eternos en aquellos astros
Que de las penumbras del olvido, pura
Valentía me enseñaron, ellos tan solos
Y siempre yo debajo de ellos, son la cura
A la soledad y el camino a la felicidad
Aquellos astros eternos que profunda
Y clara luz brindan aquellos ojos, abunda
su mirar mi corazón de paz, perdura
y durara siempre este reflejo de locura
La mañana renace entre nosotros
Se cubre de una pálida luz el alba
Mientras mueren vestidas de fiesta
La razón y el olvido, están de luto
Porque se quedaron sin nosotros
Festeja la felicidad por vos y yo
Que nos encontró debajo del amor
La tarde y la noche, allí se quedo
El pasado de los dos, en su futuro
Conmigo vos, en ti siempre yo