Inmaculada Galiana
Poeta recién llegado
Sentí en mis labios posarse
unos labios de viento y brisa;
viento porque iban de paso
brisa porque no sentían
Dejó en mi ingenua boca
el mal sabor de la mentira
desgarrando hasta el último beso
que en mis labios sinceros vivían
Y ahora por su culpa, no siento,
no hay nadie que exista,
que pueda darme un beso
sin sentir que son de viento
sin sentir que son de brisa
unos labios de viento y brisa;
viento porque iban de paso
brisa porque no sentían
Dejó en mi ingenua boca
el mal sabor de la mentira
desgarrando hasta el último beso
que en mis labios sinceros vivían
Y ahora por su culpa, no siento,
no hay nadie que exista,
que pueda darme un beso
sin sentir que son de viento
sin sentir que son de brisa