Douglas Lacayo
Poeta recién llegado
Por Un café
¿Quién es la mujer del negro escote?
pregunto al mesero de escaso bigote
¿vendrá sola o vendrá acompañada?
¿será soltera o tal vez será casada?
Viene de vez en cuando, al local LA VELA
me asegura el mesero con mucha cautela
la observo entre ojos, para que no me vea
pensando en acercarme de alguna manera.
Le digo al mesero tráeme un par de bebida
y este me responde, ¿un par de tequilas?
tu que conoces… ¿Qué toma la señora?
ofrécele una cola, al menos por ahora.
No haré eso, no quiero que se ofenda
pon atencion pa que también aprenda
tráeme ya los tequilas, para entrar en calor
para acercarse a una mujer se necesita valor.
Con el trago ya en el pecho, me acerco hasta su orilla
le digo ¿por qué tan sola? mientras acerco una silla
sonriendo me responde, con un poco de empatía
admiro tu valor y también esta Osadía.
Te arriesgaste a sentarte, sin haber sido invitado
qué razón encontraste, para haberte acercado
no me vengas con excusa, que otros ya me las han dado
que se acercan con mentiras para estar aquí a mi lado.
Que se sienten diferentes, que esto nunca les ha pasado
que se acercan con mentiras y se fingen enamorados
para decir mentiras y replicar el mismo cuento
te señalo la salida pa que te vayas corriendo.
No te traigo más mentiras, ni tampoco el mismo cuento
me acerque por estar solita y pa generar un encuentro
pues más allá de tu figura y de tu exquisita silueta
quería saber lo que escondías, tras tu mirada coqueta.
La solides de tus palabras, como las has mencionado
me proyecta que hay tras ti, un corazón engañado
que has estado involucrada en un mundo de engaño
con propuestas de fantasiosas que te causan mucho daño.
Aprovechando el momento y lo antes mencionado
conseguí que me escucharas y continúo aquí a tu lado
te propongo una cita, esta vez en SANTA FE
pero si te gusta LA VELA, volveré por un café.
pregunto al mesero de escaso bigote
¿vendrá sola o vendrá acompañada?
¿será soltera o tal vez será casada?
Viene de vez en cuando, al local LA VELA
me asegura el mesero con mucha cautela
la observo entre ojos, para que no me vea
pensando en acercarme de alguna manera.
Le digo al mesero tráeme un par de bebida
y este me responde, ¿un par de tequilas?
tu que conoces… ¿Qué toma la señora?
ofrécele una cola, al menos por ahora.
No haré eso, no quiero que se ofenda
pon atencion pa que también aprenda
tráeme ya los tequilas, para entrar en calor
para acercarse a una mujer se necesita valor.
Con el trago ya en el pecho, me acerco hasta su orilla
le digo ¿por qué tan sola? mientras acerco una silla
sonriendo me responde, con un poco de empatía
admiro tu valor y también esta Osadía.
Te arriesgaste a sentarte, sin haber sido invitado
qué razón encontraste, para haberte acercado
no me vengas con excusa, que otros ya me las han dado
que se acercan con mentiras para estar aquí a mi lado.
Que se sienten diferentes, que esto nunca les ha pasado
que se acercan con mentiras y se fingen enamorados
para decir mentiras y replicar el mismo cuento
te señalo la salida pa que te vayas corriendo.
No te traigo más mentiras, ni tampoco el mismo cuento
me acerque por estar solita y pa generar un encuentro
pues más allá de tu figura y de tu exquisita silueta
quería saber lo que escondías, tras tu mirada coqueta.
La solides de tus palabras, como las has mencionado
me proyecta que hay tras ti, un corazón engañado
que has estado involucrada en un mundo de engaño
con propuestas de fantasiosas que te causan mucho daño.
Aprovechando el momento y lo antes mencionado
conseguí que me escucharas y continúo aquí a tu lado
te propongo una cita, esta vez en SANTA FE
pero si te gusta LA VELA, volveré por un café.
(Douglas Lacayo)