Ezegaleon
Poeta recién llegado
Ya es tarde, y es de noche.
No quisiera molestarte.
Si te retrasas debe ser
que te ocupa algo importante.
Tal vez, mañana hagamos
ese viaje que planeamos.
O quizá, vayamos a comer
a ese lugar tan elegante.
Quisiera esperarte despierto,
pero recuerdo que me recomendaste:
"Descansa y recupera energía hasta mi regreso,
así puedes abrazarme".
El teléfono suena, aún no has llegado.
Número desconocido, igual atiendo.
"Hola... No le entiendo... Qué está ocurriendo?!
Dónde?!... Ya estoy saliendo!"
Más tarde, un cordial señor de blanco
me lleva a un cuarto muy silencioso.
En las camas todos están tapados
por completo, debe ser por tanto frío.
Ahora la destapa, pero está más blanca
y serena que de costumbre.
Tal vez, un poco más distinta y callada
a como la vi por última vez esta tarde.
"Si, señor, la reconozco.
Cuándo se estará despertando?"
Me tomó de los hombros y me dijo:
"Era muy joven, señor. Sinceramente, lo lamento".
"La dejarán irse mañana?
Hace años que no la llevo a un lugar elegante".
"Es difícil, lo entiendo.
La colisión fue tan grave que no hubo sobrevivientes".
Es una partida sin regreso
con matices de "te extraño para siempre".
Aunque aquí yace mi cuerpo,
el alma ya se ha ido para siempre.
Por qué tenías que ser tú?
Dónde quedará colgado, ahora, tu aroma en la brisa?
Si para consolarme necesito tu consuelo,
pero en el suelo se desangran los recuerdos de tu vida.
Estoy seguro que algún día volveremos a juntarnos,
prometo ir a buscarte donde sea que te encuentres.
"Ya puede taparla, señor, el frío congela sus manos".
Ya puedes irte, amor... lo siento, así no eres la de antes.
Simplemente espérame, amor, donde sea que tú vayas.
Solo deseo que supieras lo mucho que yo te quería.
Lo que daría por retenerte esta tarde
entre mis brazos, para siempre.
Lo que daría por regresar el tiempo,
por un segundo más de tu risa.
No quisiera molestarte.
Si te retrasas debe ser
que te ocupa algo importante.
Tal vez, mañana hagamos
ese viaje que planeamos.
O quizá, vayamos a comer
a ese lugar tan elegante.
Quisiera esperarte despierto,
pero recuerdo que me recomendaste:
"Descansa y recupera energía hasta mi regreso,
así puedes abrazarme".
El teléfono suena, aún no has llegado.
Número desconocido, igual atiendo.
"Hola... No le entiendo... Qué está ocurriendo?!
Dónde?!... Ya estoy saliendo!"
Más tarde, un cordial señor de blanco
me lleva a un cuarto muy silencioso.
En las camas todos están tapados
por completo, debe ser por tanto frío.
Ahora la destapa, pero está más blanca
y serena que de costumbre.
Tal vez, un poco más distinta y callada
a como la vi por última vez esta tarde.
"Si, señor, la reconozco.
Cuándo se estará despertando?"
Me tomó de los hombros y me dijo:
"Era muy joven, señor. Sinceramente, lo lamento".
"La dejarán irse mañana?
Hace años que no la llevo a un lugar elegante".
"Es difícil, lo entiendo.
La colisión fue tan grave que no hubo sobrevivientes".
Es una partida sin regreso
con matices de "te extraño para siempre".
Aunque aquí yace mi cuerpo,
el alma ya se ha ido para siempre.
Por qué tenías que ser tú?
Dónde quedará colgado, ahora, tu aroma en la brisa?
Si para consolarme necesito tu consuelo,
pero en el suelo se desangran los recuerdos de tu vida.
Estoy seguro que algún día volveremos a juntarnos,
prometo ir a buscarte donde sea que te encuentres.
"Ya puede taparla, señor, el frío congela sus manos".
Ya puedes irte, amor... lo siento, así no eres la de antes.
Simplemente espérame, amor, donde sea que tú vayas.
Solo deseo que supieras lo mucho que yo te quería.
Lo que daría por retenerte esta tarde
entre mis brazos, para siempre.
Lo que daría por regresar el tiempo,
por un segundo más de tu risa.
Última edición: