Dirty Art Dreams
dirty dreams
Nunca me importó lo que pensaran,
siempre tuve como único referente mi criterio propio.
Y derrepente llegas tú, con tu mar de dudas.
Me haces sentir tan pequeño como un velero
a la deriva
en mitad del océano.
Y mientras,
navego entre cantos de sirenas
que me hipnotizan y me vuelven loco;
tentándome a querer morir con ellas
con tal de sentir
por un segundo
esa paz que prometen.
Y a la noche,
por un segundo,
bailmos, bebemos ron y cantamos a la luna
y a las estrellas.
Y nos miran con esos ojos brillantes
del que te cuida y protege,
haciéndome sentir tan pequeño... tan triste.
Por un segundo
amanece.
Alguien desde arriba grita
"¡Tierra a la vista!".
Y de repente,
por un segundo,
lo veo.
Ese oasis que te hace creer que estás a salvo,
que se trata de un nuevo comienzo. Que estás vivo.
Según avanzamos la imagen se distorsiona y
desaparece lenta pero progresivamente
(como tú).
Y después de creer comprender mi error
(de confirmarme con la vulgar idea de "espejismo"),
me doy cuenta de que,
por un segundo,
ha vuelto a anochecer
aquí,
en mi velero,
en mitad del océano.
siempre tuve como único referente mi criterio propio.
Y derrepente llegas tú, con tu mar de dudas.
Me haces sentir tan pequeño como un velero
a la deriva
en mitad del océano.
Y mientras,
navego entre cantos de sirenas
que me hipnotizan y me vuelven loco;
tentándome a querer morir con ellas
con tal de sentir
por un segundo
esa paz que prometen.
Y a la noche,
por un segundo,
bailmos, bebemos ron y cantamos a la luna
y a las estrellas.
Y nos miran con esos ojos brillantes
del que te cuida y protege,
haciéndome sentir tan pequeño... tan triste.
Por un segundo
amanece.
Alguien desde arriba grita
"¡Tierra a la vista!".
Y de repente,
por un segundo,
lo veo.
Ese oasis que te hace creer que estás a salvo,
que se trata de un nuevo comienzo. Que estás vivo.
Según avanzamos la imagen se distorsiona y
desaparece lenta pero progresivamente
(como tú).
Y después de creer comprender mi error
(de confirmarme con la vulgar idea de "espejismo"),
me doy cuenta de que,
por un segundo,
ha vuelto a anochecer
aquí,
en mi velero,
en mitad del océano.