Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Inmerso más que atrapado
en el torbellino de unos ojos desconocidos
que pudiendo mirarme no me percibieron.
Centrífugamente levitado
para escribir el cuento desde la diáspora
y creerme los imposibles ya determinados.
Mareado de vueltas
pero vivo hasta que el viento arrecie
y me pose sobre las aceras carcomidas.
Exageradamente libre
para hacerla feliz sin que ella lo sepa
sobre un lecho de cómplice hojarasca.
Trastornado en la substancia
donde el juego del deseo se plasma y se despierta
como el más tangible de los volátiles instantes.
en el torbellino de unos ojos desconocidos
que pudiendo mirarme no me percibieron.
Centrífugamente levitado
para escribir el cuento desde la diáspora
y creerme los imposibles ya determinados.
Mareado de vueltas
pero vivo hasta que el viento arrecie
y me pose sobre las aceras carcomidas.
Exageradamente libre
para hacerla feliz sin que ella lo sepa
sobre un lecho de cómplice hojarasca.
Trastornado en la substancia
donde el juego del deseo se plasma y se despierta
como el más tangible de los volátiles instantes.