rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal

Anoche le vi y mis labios,
recitaban habaneras
y mis ojos, mis ojos,
¡cantaban por peteneras!...
Mis manos eran poemas
y mi corazón en flor,
era fandango cautivo
de la zambra de su amor...
Mi cuerpo, rumba viviente,
mi pelo, tiento y saeta
y mi piel por alegrías,
por colombianas y debla...
Y la fuente, por serranas,
la luna, por verdiales
y las estrellas por rumbas,
bailarán cuando me ames...
Mi alma siente que vienes,
¡ya suenan las seguiriyas!,
recitando los romances,
que cantan, cuando me miras...
En el café de Silverio
ya se escuchan las lorquianas,
martinetes son tus besos
que me acunan las entrañas...
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