IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Porque el mundo nos envenena
de costumbres que serán vicios,
de pecados que serán tallo
de un derrumbe
que en los peores momentos
siempre aflora,
porque nos inunda de condiciones,
de circunstancias que serán reglas,
de sensaciones que se pudren
por nunca regarlas con libertad,
la humanidad se pierde
entre un eco acelerado
que nunca espera para ser apreciado,
la frialdad del día
es tan gélida como la noche,
ya no se sabe si la soledad enfría,
o si algún sol nos mata,
ya no se sabe si caminar da cambios,
o si enterrar problemas
nos nutre de sabiduría pasajera,
y es que la vida es un sinsentido,
se llega sufriendo
con sangre y corazón,
y nos vamos gritando,
sin cuerpo y sin alma,
la extrañeza de la humanidad
siempre será demasiado frágil.
de costumbres que serán vicios,
de pecados que serán tallo
de un derrumbe
que en los peores momentos
siempre aflora,
porque nos inunda de condiciones,
de circunstancias que serán reglas,
de sensaciones que se pudren
por nunca regarlas con libertad,
la humanidad se pierde
entre un eco acelerado
que nunca espera para ser apreciado,
la frialdad del día
es tan gélida como la noche,
ya no se sabe si la soledad enfría,
o si algún sol nos mata,
ya no se sabe si caminar da cambios,
o si enterrar problemas
nos nutre de sabiduría pasajera,
y es que la vida es un sinsentido,
se llega sufriendo
con sangre y corazón,
y nos vamos gritando,
sin cuerpo y sin alma,
la extrañeza de la humanidad
siempre será demasiado frágil.