K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
Tu recuerdo nace en la arrogancia
de un clavel,
en el botón que se abre
en carcajada silenciosa,
parece morirse
en la membrana más sublime
de mi ilusión
y vuelve a nacer
en algún lugar de mi desesperanza
de un clavel,
en el botón que se abre
en carcajada silenciosa,
parece morirse
en la membrana más sublime
de mi ilusión
y vuelve a nacer
en algún lugar de mi desesperanza
(pero quizá nunca muere
porque siempre te recuerdo).
porque siempre te recuerdo).
Oh
verso mío
que se peina en tus pestañas,
que se encoge de frío
en la almohada de tu insomnio.
Verso que se tropieza
con tus pies y tu cabello
cuando recorre galopante
el idioma de tu cuerpo.
que se peina en tus pestañas,
que se encoge de frío
en la almohada de tu insomnio.
Verso que se tropieza
con tus pies y tu cabello
cuando recorre galopante
el idioma de tu cuerpo.
Hoy vi, Saúl
-como nunca ayer-
en la sombra de un jilguero
tu sonrisa amanecer
y hasta pude añorar
el espacio que tenías
cuando la lluvia, en mis brazos
sin tus brazos, caía.
Era fría la lluvia. Sin ti era fría.
-como nunca ayer-
en la sombra de un jilguero
tu sonrisa amanecer
y hasta pude añorar
el espacio que tenías
cuando la lluvia, en mis brazos
sin tus brazos, caía.
Era fría la lluvia. Sin ti era fría.
Tengo este canto
que ha roto su ancla,
cuando queda atrapado
en las arterias de tu alma.
que ha roto su ancla,
cuando queda atrapado
en las arterias de tu alma.
Está lloviendo afuera,
mas hoy que estoy sin ti,
por dentro en mi alma nieva
y entonces tengo frío.
Este poema mío y de la lluvia
es para ti;
porque te amo
y porque ahora
mi amor huele a madreselva.
mas hoy que estoy sin ti,
por dentro en mi alma nieva
y entonces tengo frío.
Este poema mío y de la lluvia
es para ti;
porque te amo
y porque ahora
mi amor huele a madreselva.
A Saúl.
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