Débora Meirel
Poeta asiduo al portal
¿Porqué lo callas?
Porque si nuestro amor clama por ser oído,
pertinaz a silencio tratas de reducirlo,
rompiendo con ello tu corazón y el mío,
que temes, si mueres por a gritos decirlo,
acaso puede separase el metal tras fundirlo
pertinaz a silencio tratas de reducirlo,
rompiendo con ello tu corazón y el mío,
que temes, si mueres por a gritos decirlo,
acaso puede separase el metal tras fundirlo
Si, cual río desbordado su caudal fluye,
que diques en su camino tu le pondrás
si vigoroso a todo control el rehuye,
cual hoja seca en su corriente flotaras,
mirando al tiempo que ya quedo atrás.
que diques en su camino tu le pondrás
si vigoroso a todo control el rehuye,
cual hoja seca en su corriente flotaras,
mirando al tiempo que ya quedo atrás.
Apagaras con un suspiro tan gran hoguera,
o con una lagrima enfriaras de ella el calor,
cincelado en mármol, escultura imperecedera,
por mas que tu quieras acallar nuestro amor,
tras mil años sonara todavía su clamor.
o con una lagrima enfriaras de ella el calor,
cincelado en mármol, escultura imperecedera,
por mas que tu quieras acallar nuestro amor,
tras mil años sonara todavía su clamor.
Si por sendero inhóspito su paso llego,
zarzas y espinas su adorno fueron,
si tu a su fuerza y brillo fuiste ciego,
y si sus mieles a tus labios se ocultaron,
amado mío, ellos lealtad eterna a ti juraron.
zarzas y espinas su adorno fueron,
si tu a su fuerza y brillo fuiste ciego,
y si sus mieles a tus labios se ocultaron,
amado mío, ellos lealtad eterna a ti juraron.