hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
La abracé de nuevo, como si importara,
lo hice muy fuerte, para que gimiera.
Me fui caminando, sin decir palabra,
se quedó llorando mientras me alejaba.
Caminaba erguido, como si flotara,
como si todo aquello no valiera nada.
Pero por adentro...
Por las venas rojas que riegan el alma
me corría un fuego que me desvastaba.
Porque no es verdad que no la quisiera,
¡Porque yo la amaba! ¡Porque yo la amaba!
Esa era la causa de que me marchara:
Salvarla de mí, era lo que importaba.
Porque no soy bueno...
Porque me habitan males y fantasmas,
todo lo que amo se convierte en nada.
Por eso me marcho
sin volver la cara:
¡Para que no viese
como la lloraba!
lo hice muy fuerte, para que gimiera.
Me fui caminando, sin decir palabra,
se quedó llorando mientras me alejaba.
Caminaba erguido, como si flotara,
como si todo aquello no valiera nada.
Pero por adentro...
Por las venas rojas que riegan el alma
me corría un fuego que me desvastaba.
Porque no es verdad que no la quisiera,
¡Porque yo la amaba! ¡Porque yo la amaba!
Esa era la causa de que me marchara:
Salvarla de mí, era lo que importaba.
Porque no soy bueno...
Porque me habitan males y fantasmas,
todo lo que amo se convierte en nada.
Por eso me marcho
sin volver la cara:
¡Para que no viese
como la lloraba!
Última edición: