Lope
Poeta adicto al portal
Ella es una princesa,
de pies a cabeza.
Es un tesoro
de carne y huesos.
Sus ojos preciados como oro
y sus labios dueños de mis besos.
En su pecho mis versos escritos,
con mi lengua en forma de soneto.
Cada que me besa vuelvo al infinito
y estar contigo es un momento perfecto.
Cada que parpadea
hay un flash en el cielo.
Y cada que emprende el vuelo
mi pensamiento la rodea.
No dejo de pensar en ella,
que como una estrella,
que me alimenta en la obscuridad.
Me alejo de la ciudad,
para poder verla
porque si no puedo...
Porque si no puedo,
dejo de respirar.
Porque si no puedo,
muero poco cuerdo.
Porque si no puedo
el mar se agita
y vuelvo ceniza el cielo.
Porque si no puedo
el mundo se hace añicos,
universo se vuelve chico
y brotan en el suelo los recuerdos.
de pies a cabeza.
Es un tesoro
de carne y huesos.
Sus ojos preciados como oro
y sus labios dueños de mis besos.
En su pecho mis versos escritos,
con mi lengua en forma de soneto.
Cada que me besa vuelvo al infinito
y estar contigo es un momento perfecto.
Cada que parpadea
hay un flash en el cielo.
Y cada que emprende el vuelo
mi pensamiento la rodea.
No dejo de pensar en ella,
que como una estrella,
que me alimenta en la obscuridad.
Me alejo de la ciudad,
para poder verla
porque si no puedo...
Porque si no puedo,
dejo de respirar.
Porque si no puedo,
muero poco cuerdo.
Porque si no puedo
el mar se agita
y vuelvo ceniza el cielo.
Porque si no puedo
el mundo se hace añicos,
universo se vuelve chico
y brotan en el suelo los recuerdos.