Cada amanecer, despierto con tu bello manto
Quien envuelve mis sueños, no hay día que
No me acuerde de tu aroma, de tu sonrisa,
De tus besos que deslizan sobre mi cuello
Haciendo explotar un mar profundo sin inicio
Y sin final, solo importa nuestra hermosa historia de amor
Eres cálido como el primer día de primavera
Un hermoso y resplandeciente e incandescente sol,
Que hasta el más numerable flor, caerá ante ti
Para abrirse y florecer como una bella rosa roja
Quien purifica su alma, para otorgarte felicidad
Para que cada amanecer te deslumbres con su profunda
Fragancia a quien nunca olvidaras, a pesar de la distancia,
Jamás encontraras a dos flores iguales,
Esa delicada flor nunca se marchitara, siempre
Esperara ese incandescente sol.