Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
PORQUE SOMOS GRITO INMUNE…
Porque somos el siderúrgico trabajo de una edad madura,
el esplendor de las camelias
apenas se agotaba el pan en las tiendas.
Porque el paraíso del destierro nos deja
un sabor de cardo embelesado entre los dientes.
Porque ya fuimos el cenit y el nadir
y ahora
el gomoso asunto de conjurar constelaciones
bajo la mielítica noche, turbia y de luna llena.
Porque ya nos estorba llevar colgando del pecho
el cadalso de la vida
y nos encubre un jardín protuberante
para los espinos y el desierto.
Porque nos queda lejos esta distancia de amatistas,
esta égloga que proclama
el guardián vidente de las sombras
y no hay nada más
que un baldío territorio de ojerizas.
Porque vivimos como una barriada de fantasmas oprimidos
y recolectamos leche en un lagar endomingado y aterido.
Porque Dios nos llama quizá como arcángeles perdidos…
Somos nada más
la otra mejilla de la muerte.
Porque somos el siderúrgico trabajo de una edad madura,
el esplendor de las camelias
apenas se agotaba el pan en las tiendas.
Porque el paraíso del destierro nos deja
un sabor de cardo embelesado entre los dientes.
Porque ya fuimos el cenit y el nadir
y ahora
el gomoso asunto de conjurar constelaciones
bajo la mielítica noche, turbia y de luna llena.
Porque ya nos estorba llevar colgando del pecho
el cadalso de la vida
y nos encubre un jardín protuberante
para los espinos y el desierto.
Porque nos queda lejos esta distancia de amatistas,
esta égloga que proclama
el guardián vidente de las sombras
y no hay nada más
que un baldío territorio de ojerizas.
Porque vivimos como una barriada de fantasmas oprimidos
y recolectamos leche en un lagar endomingado y aterido.
Porque Dios nos llama quizá como arcángeles perdidos…
Somos nada más
la otra mejilla de la muerte.
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