Tus ojos brillantes, de fuego
penetraron en mí hasta llegar
al alma, que al verte mengua,
que quema en mí todo mal.
Mas mi alma perece,
porque tú ya no estás.
Después de todo, el cielo es negro,
y mi constante palabreo, estúpido.
Pero tú, tú eres lo que llena
mi alma de poeta desvanecido.
Mas mi alma perece,
porque tú ya no estás.
penetraron en mí hasta llegar
al alma, que al verte mengua,
que quema en mí todo mal.
Mas mi alma perece,
porque tú ya no estás.
Después de todo, el cielo es negro,
y mi constante palabreo, estúpido.
Pero tú, tú eres lo que llena
mi alma de poeta desvanecido.
Mas mi alma perece,
porque tú ya no estás.
el portal donde se dejan bellas obras de arte.