Redivivus
Poeta fiel al portal
Porqué
No hay respuesta para este porqué
Ahora lo sé, no hay respuestas para nada
y cada nuevo interrogante solo abre más preguntas.
Y sin embargo, tengo que preguntar
¿Porqué hija? ¿Qué fue lo que hice mal?
Porqué no me hablaste
Porque no confiaste en mí
Porqué decidiste tan precipitadamente
¡Porqué chingada madre no me pudiste esperar!
.. .. . .
Estoy en un desierto sin vientos
donde no se oyen las palabras
largo es el silencio que me envuelve,
camino entre escombros y oscuridad
y donde tú solías estar ahora sólo hay un gran agujero
en torno al cual camino durante el día
y al cual caigo todas las noches
Quiero ser estoico y fuerte,
me pienso una roca, una formidable muralla
una inamovible montaña que nada puede dañar
pero me siento cual nube desgarrada por un vendaval
Quiero ser estoico y fuerte,
tu madre me necesita y tus hijas por igual, pero;
me tiemblan las piernas y los hombros se me vencen
y me tengo que esconder para llorar.
.. .. . .
Hija mía, lo único cierto es, que tú estás muerta
y yo continuo viviendo, te despido de mi vida con amor
ya que, entre lo que tú eras y lo que ahora soy
sólo hay un gran vacío por llenar,
y una nueva oportunidad de comenzar.
No hay respuesta para este porqué
Ahora lo sé, no hay respuestas para nada
y cada nuevo interrogante solo abre más preguntas.
Y sin embargo, tengo que preguntar
¿Porqué hija? ¿Qué fue lo que hice mal?
Porqué no me hablaste
Porque no confiaste en mí
Porqué decidiste tan precipitadamente
¡Porqué chingada madre no me pudiste esperar!
.. .. . .
Estoy en un desierto sin vientos
donde no se oyen las palabras
largo es el silencio que me envuelve,
camino entre escombros y oscuridad
y donde tú solías estar ahora sólo hay un gran agujero
en torno al cual camino durante el día
y al cual caigo todas las noches
Quiero ser estoico y fuerte,
me pienso una roca, una formidable muralla
una inamovible montaña que nada puede dañar
pero me siento cual nube desgarrada por un vendaval
Quiero ser estoico y fuerte,
tu madre me necesita y tus hijas por igual, pero;
me tiemblan las piernas y los hombros se me vencen
y me tengo que esconder para llorar.
.. .. . .
Hija mía, lo único cierto es, que tú estás muerta
y yo continuo viviendo, te despido de mi vida con amor
ya que, entre lo que tú eras y lo que ahora soy
sólo hay un gran vacío por llenar,
y una nueva oportunidad de comenzar.