Algunas de mis noches
son pozos
en los que caigo sumido en sueños
perdiendo el rumbo.
Hacia el norte
hacia el sur
en ocasiones camino
mis propios pasos pisando,
viendo agujeros conocidos,
tentadores
en las que asoma
triste una estrella,
que dejé, que no quise,
y nace mío el impulso,
el desafío de volver a caer.
Si temor siento, doy un salto largo
atrás dejo como en una calle desierta,
virgen, negra,
una incógnita.
No importa que suceda en cada uno,
importa que salgo,
importa que cada vez más, a mí
soy distinto.