Lo que está claro es que los vagos, gorrones etc, se camuflan entre los necesitados aprovechándose de las ayudas para no dar golpe.
Se podría hablar mucho.
Las revoluciones se dan cuando se le aprieta tanto al pueblo, que estalla, y sí es movimiento de masas, pero muy quemada, al final de las revoluciones sale una dictadura de izquierdas por ejemplo y todo se estropea, siempre dándonos cabezazos en la misma piedra.
El poder tiene que ser rotativo.
Hay mucho de razón en esto, pero es incompleto.
La realidad es que ninguna revolución ha nacido solo del pueblo sin respaldo, y peor de un pueblo sometido , desarmado, sobajado, perseguido, judicializado, y hasta vigilado por sus propios vecinos ¡!
Habrá descontento popular, pero solo el descontento no es capaz de tumbar un gobierno. Para combatir y derrotar a una fuerza es necesaria una fuerza mayor, y ojo, no hablo en términos militares, una fuerza de cualquier origen o naturaleza, mientras sea más fuerte que la fuerza contraria resultará vencedora.
Ya una vez se demostró que el pacifismo puede expulsar a una fuerza imperialista (Gandhi y el UK).
Se demostró que un discurso puede cambiar la política de un gobierno ( M L King y USA).
Esta claro que un grupo de ciudadanos aprovechando un momento de confusión puede derribar muros de odio (Berlín y el muro).
E incluso, un solo hombre con una funda de alimentos puede enfrentar y desviar el recorrido de un tanque blindado (tank man y Tianamen).
¿Cómo fue posible esas victorias sin recurrir a la violencia extrema?... Dos factores: la opinión mundial y la predisposición del lado más fuerte a negociar abandonando el uso de la violencia.
¿Por qué en otras circunstancias no fue posible una salida pacífica?... de nuevo dos factores: desinterés mundial, y la negativa de uno de los entes a desechar la violencia como medio a su favor (ya sea ente fuerte o débil).
Revisen cualquier hecho de cambio en la historia política mundial, y se encontrarán esos escenarios:
Un ente fuerte proclive a negociar dejando la opción del uso de la fuerza como última opción.
Un ente (fuerte o débil) reacio a abandonar la violencia como medio para negociar.
Por cierto, existe una tercera opción, pero debido a que esta no ha funcionado cada vez que se intentó, la he descartado por impráctica:
Un ente débil que busca negociar sin hacer uso de la fuerza.
Nuevamente aclaro que la fuerza no se limita solo a la fuerza militar, sino a cualquier posición de fuerza (moral, económica, respaldo popular, opinión mundial, armada, etc.).
Ahora respiren profundo que viene un shock.
Los pensadores de izquierda conocen muy bien esto.
Por ello antes de hacer cualquier movimiento, primero inundan los medios con cadenas o informaciones que ayuden a ganar simpatías (y apoyo) a sus acciones.
En épocas anteriores eran los carteles, los volantes, los periódicos, los mitines, los discursos, las convenciones... hoy en día el internet, los blogs, las redes sociales, los foros políticos o ciudadanos... y si... incluso los foros de poemas.
Por ello cada vez que veo una lluvia de propaganda "anti-derecha", es fijo que en el transcurso de un mes, la izquierda hará un movimiento.
Ahora mismo hay una campaña, no solo en este foro de poemas, de festejo y alegría por un nuevo gobierno de izquierdas.
Se dan casos de algunos, sin darse cuenta de lo que ocurre, que apoyan dicho clima de "fiesta y alivio" dejando de lado lo más importante:
Un nuevo gobierno toma el poder y es necesario "vigilar sus actividades".
El ambiente de fiesta y de hacer partícipes del festejo a cuanto poblador se pueda, tiene por objetivo hacerlo también partícipe de una decisión que luego "no podrá contradecir ni criticar"... es decir :
"Festeja conmigo compadre, pero luego no te quejes por pagar los gastos del festejo".
Lamento decirlo en voz alta:
NO SE EQUIVOQUEN, NI SE DEJEN CHANTAJEAR.
Nosotros como seres humanos y pueblo estamos en plena libertad de contradecirnos.
Tenemos el derecho de irnos en contra de nuestras opiniones del pasado.
TENEMOS EL DERECHO DE EQUIVOCARNOS.
Y más importante:
TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE CORREGIR NUESTROS ERRORES.
Así que si ahora festejan, no se sientan obligados en el futuro a callar y aceptar malos gobiernos, solo por la verguenza de que una vez bailaron en media calle cuando ese mal gobernante subió al poder.
Saludos cordiales Ruben.