Kein Williams
Poeta fiel al portal
Preciosa, igual que una muñeca
pero tú tienes el alma tan hueca
que en ella no caben los cariños
aunque se agarran los caprichos.
Caminas creyéndote princesa
si te miran tú giras la cabeza
pues a ti no te interesa nadie
que no tenga azul la sangre.
Tu pelo se remolina al viento
robas suspiros, causas lamento
de aquel que critica tu forma ser
pero que da su vida por tu querer.
Preciosa, sutil y tan lejana
sabes que tú eres humana
pero te crees una Diosa
solo por ser preciosa.
Lástima, la espina de tu beso
que me duele hasta en exceso
aun sin haberte nunca besado
pero su veneno me ha dejado.
La vida, ¿Qué es sin ti la vida?
Quizás un puñado de tontos días
pensar en mi rostro bañado de dolor
cruzar laberintos y no hallar tu amor.
Preciosa, entonces ahora despierto
¿Qué veo? Quisiera estar muerto
pues hoy le diste a otro un beso
que me deja llorando indefenso.
No importa, el dolor que sienta
sin brujas, hadas ni la cenicienta
hoy vuelvo derrotado a mi hogar
sin la preciosa que yo quise amar.
Te marchas y hallas otros labios
retienes en tu mano un escapulario
eres cazadora de amores ingenuos
eres el diablo ganando aquí terreno.
Preciosa, no resultaste ser buena
por eso he ganado, aún con mis penas.
pero tú tienes el alma tan hueca
que en ella no caben los cariños
aunque se agarran los caprichos.
Caminas creyéndote princesa
si te miran tú giras la cabeza
pues a ti no te interesa nadie
que no tenga azul la sangre.
Tu pelo se remolina al viento
robas suspiros, causas lamento
de aquel que critica tu forma ser
pero que da su vida por tu querer.
Preciosa, sutil y tan lejana
sabes que tú eres humana
pero te crees una Diosa
solo por ser preciosa.
Lástima, la espina de tu beso
que me duele hasta en exceso
aun sin haberte nunca besado
pero su veneno me ha dejado.
La vida, ¿Qué es sin ti la vida?
Quizás un puñado de tontos días
pensar en mi rostro bañado de dolor
cruzar laberintos y no hallar tu amor.
Preciosa, entonces ahora despierto
¿Qué veo? Quisiera estar muerto
pues hoy le diste a otro un beso
que me deja llorando indefenso.
No importa, el dolor que sienta
sin brujas, hadas ni la cenicienta
hoy vuelvo derrotado a mi hogar
sin la preciosa que yo quise amar.
Te marchas y hallas otros labios
retienes en tu mano un escapulario
eres cazadora de amores ingenuos
eres el diablo ganando aquí terreno.
Preciosa, no resultaste ser buena
por eso he ganado, aún con mis penas.