Hay quienes temen hacerlo con la excusa de que así pierden su magia, esgrimen que deben ser cultivadas sin ser miradas a los ojos por temor a medusa... claro, jamás lo hicieron, pero bajo esa excusa se protegen, definir no es para cualquiera, hay que saber... y saber hablar y escribir... y pensar verdaderamente.
Hay personas que no experimentan vergüenza, de no ser capaces de expresar una idea, verbal o por escrito.
Creen que la poesía nada tiene que ver con la precisión, que debe iluminar sin agotar... claro, juntar palabras es fácil, algo encontraran con sentido y su orgullo quedará a salvo, creerán haber dicho algo profundo... entenderán por profundo los lados, sí, juntando palabras, y hacia abajo.
Hay quienes cultivan el arte de la poesía con la creencia que no es necesario saber de qué se está hablando, pues todo debe tener algún sentido... el poeta, oráculo para todos, pero más para él mismo... triste creencia.
Pecado de juventud... el poeta comienza su carrera cuando dice lo que quiere decir, no cuando lo ignora.
Fascinarse con las propias palabras... pecado de juventud.
Hay personas que no experimentan vergüenza, de no ser capaces de expresar una idea, verbal o por escrito.
Creen que la poesía nada tiene que ver con la precisión, que debe iluminar sin agotar... claro, juntar palabras es fácil, algo encontraran con sentido y su orgullo quedará a salvo, creerán haber dicho algo profundo... entenderán por profundo los lados, sí, juntando palabras, y hacia abajo.
Hay quienes cultivan el arte de la poesía con la creencia que no es necesario saber de qué se está hablando, pues todo debe tener algún sentido... el poeta, oráculo para todos, pero más para él mismo... triste creencia.
Pecado de juventud... el poeta comienza su carrera cuando dice lo que quiere decir, no cuando lo ignora.
Fascinarse con las propias palabras... pecado de juventud.