QUISIERA QUE RESPONDAS
Yo busco a un pensador extraordinario,
sin brumas, sin prejuicios, ni conjuros.
Un místico y experto en el calvario
de hurgar en los confines más oscuros.
Un hombre de valor, un mensajero
de luz compenetrado en la verdad,
un sabio de palabra y derrotero,
versado en el amor y la humildad,
que cruce y justiprecie en su velero
el mar infinital de la amistad.
Un hombre de principios inmutables,
que sepa escudriñar con su pericia
los bulbos y rizomas deplorables
que arrastran nuestra vida a la codicia.
Que sepa distinguir cada faceta
del alma aglutinada en la maldad.
Que entienda del rencor y su careta
que gira con mortal voracidad.
Yo quiero preguntarte a ti poeta,
¿Por qué no encuentra paz la humanidad?
TE RESPONDO:
No puedo responder a lo que buscas
pues muchas condiciones le demandas
a un sabio pensador sin zarabandas
que pongan en su vida cosas chuscas.
Si hallas alguien así, yo, mi sombrero
levantaré, seguro, en gran saludo
y estrecharé la mano al caballero.
Si el mismo Diógenes no pudo
con su linterna hallar un hombre entero...
¿Porqué habrás de ser tú más concienzudo?
Y también nos preguntas por la paz,
lo que la humanidad nunca encontró.
Es fácil,porque el hombre no entendió
o no quiso entender, no fue capaz.
Poseer las riquezas y el poder
son las fuerzas que mueven nuestro mundo.
¡Eso bien deberías tú saber!
En el hombre es deseo muy profundo
querer más, siempre más, es su deber
y por ello él lucha furibundo.
Yo busco a un pensador extraordinario,
sin brumas, sin prejuicios, ni conjuros.
Un místico y experto en el calvario
de hurgar en los confines más oscuros.
Un hombre de valor, un mensajero
de luz compenetrado en la verdad,
un sabio de palabra y derrotero,
versado en el amor y la humildad,
que cruce y justiprecie en su velero
el mar infinital de la amistad.
Un hombre de principios inmutables,
que sepa escudriñar con su pericia
los bulbos y rizomas deplorables
que arrastran nuestra vida a la codicia.
Que sepa distinguir cada faceta
del alma aglutinada en la maldad.
Que entienda del rencor y su careta
que gira con mortal voracidad.
Yo quiero preguntarte a ti poeta,
¿Por qué no encuentra paz la humanidad?
TE RESPONDO:
No puedo responder a lo que buscas
pues muchas condiciones le demandas
a un sabio pensador sin zarabandas
que pongan en su vida cosas chuscas.
Si hallas alguien así, yo, mi sombrero
levantaré, seguro, en gran saludo
y estrecharé la mano al caballero.
Si el mismo Diógenes no pudo
con su linterna hallar un hombre entero...
¿Porqué habrás de ser tú más concienzudo?
Y también nos preguntas por la paz,
lo que la humanidad nunca encontró.
Es fácil,porque el hombre no entendió
o no quiso entender, no fue capaz.
Poseer las riquezas y el poder
son las fuerzas que mueven nuestro mundo.
¡Eso bien deberías tú saber!
En el hombre es deseo muy profundo
querer más, siempre más, es su deber
y por ello él lucha furibundo.
ENRIQUEQC MARAMIN