manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
tenemos los sentidos dislocados,
unos exiliados de puertas que se cierran
donde empieza la mutilación,
estamos graves, ¡¡¡graves muy graves,
somos la respuesta a la pregunta
que nadie se atrevió a decir,
estoy grave.
Extraño el confort de cuando era niño
esa edad en que el mundo era pequeño
y llegaba hasta la esquina,
mi mundo de miedos oscuros con dientes y colmillos,
lo extraño a medida que lo pierdo entre
tu sombra que lo empieza a rearmar,
a reconfigurar sus puntos mas básicos y mas elementales
hasta hacerlo un hoy de sentidos llorosos.
Entiendo entonces que tengas pues no tenemos,
tu no tienes nada,
en cambio yo estoy tan lleno hasta el tope
y a cada rato entran mas nostalgias que ya no miran lugar para hospedarse,
se que soy la respuesta sin pregunta y el síntoma preciso de la soledad,
de la perdida, de tu perdida entre los árboles.
No hay bifurcación en esto,
no me atrevo a responder,
estoy grave.
unos exiliados de puertas que se cierran
donde empieza la mutilación,
estamos graves, ¡¡¡graves muy graves,
somos la respuesta a la pregunta
que nadie se atrevió a decir,
estoy grave.
Extraño el confort de cuando era niño
esa edad en que el mundo era pequeño
y llegaba hasta la esquina,
mi mundo de miedos oscuros con dientes y colmillos,
lo extraño a medida que lo pierdo entre
tu sombra que lo empieza a rearmar,
a reconfigurar sus puntos mas básicos y mas elementales
hasta hacerlo un hoy de sentidos llorosos.
Entiendo entonces que tengas pues no tenemos,
tu no tienes nada,
en cambio yo estoy tan lleno hasta el tope
y a cada rato entran mas nostalgias que ya no miran lugar para hospedarse,
se que soy la respuesta sin pregunta y el síntoma preciso de la soledad,
de la perdida, de tu perdida entre los árboles.
No hay bifurcación en esto,
no me atrevo a responder,
estoy grave.
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