Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Busco palabras que digan;
que sugieran sus sonidos.
El aire se traga y disgrega
toda sustancia nacida de mi boca.
Acontece en mis venas,
una suerte de maremoto
con sus gigantescas olas de inoperancia.
Busco los tactos de algún aliento;
algún calor que diga que ardo.
Que no morí aquel día;
que aquella noche no fue tan oscura.
¿Para qué buscar?
¿De qué sirven tantos poemas arrugados
y tirados a la papelera de mi desidia?
Mis preguntas se vuelven el humo
que sale de la boca de un cáncer buscado.
Busco y no encuentro la puerta de salida.
Ni siquiera sé si la podría traspasar mi alma.
que sugieran sus sonidos.
El aire se traga y disgrega
toda sustancia nacida de mi boca.
Acontece en mis venas,
una suerte de maremoto
con sus gigantescas olas de inoperancia.
Busco los tactos de algún aliento;
algún calor que diga que ardo.
Que no morí aquel día;
que aquella noche no fue tan oscura.
¿Para qué buscar?
¿De qué sirven tantos poemas arrugados
y tirados a la papelera de mi desidia?
Mis preguntas se vuelven el humo
que sale de la boca de un cáncer buscado.
Busco y no encuentro la puerta de salida.
Ni siquiera sé si la podría traspasar mi alma.