VICSAM
Poeta recién llegado
Oh soledad que acaricias mi rostro.
¡Qué hago aquí en este confín!
Oh túnel sin fin,
¿Dónde me llevas?
¡Soledad que hago aquí!
¿Qué quieres de mí?
Ya nada se,
ya nada soy,
no sé dónde estoy,
ya no soy, ya no soy.
Sombras y brumas
es la compañía de esta vida vacía,
que va dando tumbos
en el túnel negro de este mundo.
Que hago aquí con esta vida
que ya no es mía,
se la llevó el viento,
hoy soy una pluma,
que va dando tumbos,
en el cielo inmenso.
Oh soledad
que besas mi cuerpo
que ya no siento.
Tantas agujas me clavó el viento,
los sangrares extinguieron el
rojo del tiempo.
Soledad amiga
que lloras mis silencios,
por las agujas que clavo el viento,
en este cuerpo inerte e inocente.
Soledad
amiga de mis adentros,
heroína de mis secretos
testigo de mis lamentos
y de las injusticias y llagas
infundidas en mi cuerpo.
Amiga soledad de mis lamentos,
solo tú conoces el corazón de esa
agua cristalina que contamina,
es una borrasca llena de máscaras.
La tarde se va con esa paz,
que comparto a mi soledad,
y llega la noche que consume
lentamente la luz,
y luego la oscuridad me atrapa,
culpándome del negro
y de todo lo que pasa,
mientras espera que
me vaya con la noche,
para ser dueña de mis fogatas.
Querida soledad
que amas mi tormento,
soy tu esclavo,
cada día viajo a mis adentros,
buscándome,
porque la ausencia
es mi luz y mi vida,
que ya no ríe, porque
la máscara ha desfigurado
los colores de mi alma.
¡Qué hago aquí en este confín!
Oh túnel sin fin,
¿Dónde me llevas?
¡Soledad que hago aquí!
¿Qué quieres de mí?
Ya nada se,
ya nada soy,
no sé dónde estoy,
ya no soy, ya no soy.
Sombras y brumas
es la compañía de esta vida vacía,
que va dando tumbos
en el túnel negro de este mundo.
Que hago aquí con esta vida
que ya no es mía,
se la llevó el viento,
hoy soy una pluma,
que va dando tumbos,
en el cielo inmenso.
Oh soledad
que besas mi cuerpo
que ya no siento.
Tantas agujas me clavó el viento,
los sangrares extinguieron el
rojo del tiempo.
Soledad amiga
que lloras mis silencios,
por las agujas que clavo el viento,
en este cuerpo inerte e inocente.
Soledad
amiga de mis adentros,
heroína de mis secretos
testigo de mis lamentos
y de las injusticias y llagas
infundidas en mi cuerpo.
Amiga soledad de mis lamentos,
solo tú conoces el corazón de esa
agua cristalina que contamina,
es una borrasca llena de máscaras.
La tarde se va con esa paz,
que comparto a mi soledad,
y llega la noche que consume
lentamente la luz,
y luego la oscuridad me atrapa,
culpándome del negro
y de todo lo que pasa,
mientras espera que
me vaya con la noche,
para ser dueña de mis fogatas.
Querida soledad
que amas mi tormento,
soy tu esclavo,
cada día viajo a mis adentros,
buscándome,
porque la ausencia
es mi luz y mi vida,
que ya no ríe, porque
la máscara ha desfigurado
los colores de mi alma.