mesic minuit
Poeta recién llegado
Aunque te diga que no vuelvas
aunque te lo repita hasta el sin voz
estás sigilosa y quieta,
con el sigilo que tienen los gatos
en la colilla abandonada,
en la luz que enciendo,
en cualquier cosa verde que miro
pues el verde de tus ojos
está en todo esos verdes.
¿Cómo puedo hacer para olvídate?
si pueblas el oxigeno el sueño
el insomnio que martiriza
hasta la locura y el alcohol.
Está en todo presente tu figura
en la pantalla del televisor que miraste,
en mi piel donde quedó para siempre
ese vago y particular perfume
aunque tu alma esté sumida.
Dormida en el silencio más denso,
inventa pronto un sonido
el más gutural.
Que nunca escuchado por el oído alguno
y acudiré a "él", aunque lo único
que pueda mostrarse
sean estas hilachas que me quedan
de mi alma.
aunque te lo repita hasta el sin voz
estás sigilosa y quieta,
con el sigilo que tienen los gatos
en la colilla abandonada,
en la luz que enciendo,
en cualquier cosa verde que miro
pues el verde de tus ojos
está en todo esos verdes.
¿Cómo puedo hacer para olvídate?
si pueblas el oxigeno el sueño
el insomnio que martiriza
hasta la locura y el alcohol.
Está en todo presente tu figura
en la pantalla del televisor que miraste,
en mi piel donde quedó para siempre
ese vago y particular perfume
aunque tu alma esté sumida.
Dormida en el silencio más denso,
inventa pronto un sonido
el más gutural.
Que nunca escuchado por el oído alguno
y acudiré a "él", aunque lo único
que pueda mostrarse
sean estas hilachas que me quedan
de mi alma.