marcelino victor
Poeta recién llegado
Conversemos, aquí allá
en un café o en una plaza
Tal vez caminando, respirando
presencia.
Poder mirar a los ojos
y qué hay en ellos, alegrías,
tristezas, sueños, emociones.
Sentir el tono de tu voz
que tú sientas el mío.
sin importar el punto, el acento,
la coma.
Ver tu risa y el movimiento
de tus labios
ver el vapor del café o sentir
las burbujas de la cerveza.
O caminar a tu lado y
tú al mío,
discutiendo vidrieras
pisando baldosas de colores,
mientras deshojamos problemas.
Disfrutando de tu presencia y tú
disfrutando de la mía.
Conversemos de lo que sea
de bueyes perdidos
o del dólar que acecha,
del color de tu cabello
o de lo poco que me afeito
De tu linda ropa
o de lo escaso de mí cabellera.
Riamos a carcajadas
y disimulemos cuando la gente
nos vea.
Conversemos en presencia,
que el frío del teclado
está matando lo poco que
nos queda.
© Marcelino Montaño 03/2019
en un café o en una plaza
Tal vez caminando, respirando
presencia.
Poder mirar a los ojos
y qué hay en ellos, alegrías,
tristezas, sueños, emociones.
Sentir el tono de tu voz
que tú sientas el mío.
sin importar el punto, el acento,
la coma.
Ver tu risa y el movimiento
de tus labios
ver el vapor del café o sentir
las burbujas de la cerveza.
O caminar a tu lado y
tú al mío,
discutiendo vidrieras
pisando baldosas de colores,
mientras deshojamos problemas.
Disfrutando de tu presencia y tú
disfrutando de la mía.
Conversemos de lo que sea
de bueyes perdidos
o del dólar que acecha,
del color de tu cabello
o de lo poco que me afeito
De tu linda ropa
o de lo escaso de mí cabellera.
Riamos a carcajadas
y disimulemos cuando la gente
nos vea.
Conversemos en presencia,
que el frío del teclado
está matando lo poco que
nos queda.
© Marcelino Montaño 03/2019