Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Nuestros pensamientos
parecían coincidir con los
números de los astros,
estaban llenos de música
como campanillas al viento,
en un tranquilo amanecer.
Nuestros corazones tranquilos
pero impacientes como
los cuerpos jóvenes.
El amor existía en
el borde del beso,
en el borde del sueño,
en el borde del mundo,
desnudo al aire.
Pero hoy estamos
tristes porque el amor
espera que deje de llover,
observa el presente,
¿En que quedó todo?
Exactamente como el
de los otros mortales,
en la quema de promesas
y en la creencia de la eternidad.
parecían coincidir con los
números de los astros,
estaban llenos de música
como campanillas al viento,
en un tranquilo amanecer.
Nuestros corazones tranquilos
pero impacientes como
los cuerpos jóvenes.
El amor existía en
el borde del beso,
en el borde del sueño,
en el borde del mundo,
desnudo al aire.
Pero hoy estamos
tristes porque el amor
espera que deje de llover,
observa el presente,
¿En que quedó todo?
Exactamente como el
de los otros mortales,
en la quema de promesas
y en la creencia de la eternidad.
Última edición:
::
::