Santiago Villar
Poeta recién llegado
Ahora, que presides el aire
y haces de los pétalos primavera
En tus jadeantes susurros
soy capaz de olvidarme del otoño
Ahora, que te adentras por la vida
grácil y ondulosa amante del viento
caracolas al tiempo estéril
Ahora, que la virginidad no es una promesa
haces de las horas segundos
y tejes alegrías en mi telar vetusto
Ahora, qué hacemos en medio de la tarde
quizá, hurgar en tus adentros
empaparme con tu saliva custodiada
Qué benévola insensatez la de poseerte
agarrarme a tus alas
acariciando el viento con tu piel
Qué fácil amarte desnuda
sin el velo impetuoso de la distancia
atándome a tus núbiles senos
Ahora, que el papel amarillo
envuelve mis sueños
aspiro a ser el pirómano de tu alma
y haces de los pétalos primavera
En tus jadeantes susurros
soy capaz de olvidarme del otoño
Ahora, que te adentras por la vida
grácil y ondulosa amante del viento
caracolas al tiempo estéril
Ahora, que la virginidad no es una promesa
haces de las horas segundos
y tejes alegrías en mi telar vetusto
Ahora, qué hacemos en medio de la tarde
quizá, hurgar en tus adentros
empaparme con tu saliva custodiada
Qué benévola insensatez la de poseerte
agarrarme a tus alas
acariciando el viento con tu piel
Qué fácil amarte desnuda
sin el velo impetuoso de la distancia
atándome a tus núbiles senos
Ahora, que el papel amarillo
envuelve mis sueños
aspiro a ser el pirómano de tu alma